Última hora
This content is not available in your region

Las grietas que deja la campaña de las primarias en el Partido Demócrata

euronews_icons_loading
Las grietas que deja la campaña de las primarias en el Partido Demócrata
Derechos de autor  John Locher/AP
Tamaño de texto Aa Aa

Una casa dividida, una familia en guerra. La batalla por la nominación de los demócratas está exponiendo profundas grietas dentro del partido entre sus facciones centristas e izquierdistas.

Bernie Sanders es el abanderado de esta última tendencia; sus propuestas radicales para el sistema sanitario pueden ser demasiado socialistas para algunos, pero son bien recibidas entre muchos votantes demócratas, y le han valido el puesto de favorito.

"Vamos a ganar en todo el país porque el pueblo americano está harto de un presidente que miente todo el tiempo", esgrime Sanders a sus seguidores.

Compartiendo la visión revolucionaria de Sanders está Elizabeth Warren. Ella también aboga por la ampliación de los programas de salud públicos y la cancelación de la deuda de los estudiantes.

Pero los aliados habituales han chocado durante esta campaña, sobre todo por las afirmaciones de Sanders de que una mujer no podría ganar la presidencia en 2020.

Los moderados juegan la baza de la elegibilidad frente a Trump

Y es precisamente la "elegibilidad" el tema que han esgrimido Joe Biden y otros moderados. Sus políticas pueden no haber encendido el debate, pero argumentan que Sanders y Warren están demasiado a la izquierda para el votante americano medio.

"Soy un demócrata por una simple razón. No soy socialista. No soy un plutócrata. Soy un demócrata. Soy un demócrata, ¿vale? Y estoy orgulloso de ello", dijo Joe Biden en uno de sus mitines.

Biden podría recibir un impulso de apoyo después de que Pete Buttigieg se retirara de la carrera tras perder fuerza, a pesar de sus buenas perspectivas en el inicio de campaña. Pero sigue teniendo que competir con las otras candidatas femeninas, Amy Klobucher y Tulsi Gabbard. Pueden estar al margen, pero también dividen el voto de centro.

Complicando aún más la carrera está la participación de Mike Bloomberg. Lo que le falta en el apoyo tradicional del partido lo compensa con una gran fortuna. Tiene millones para invertir en anuncios de campaña que podrían servir para compensar las debilidades políticas y los malos resultados en los debates.

Aunque lo único que está claro es que ningún candidato engendra el atractivo unificador de Barack Obama. Ese factor "yes we can" puede ser necesario para quien gane la nominación si quiere vencer a Trump en noviembre.