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La incertidumbre se apodera de la frontera entre Turquía y la Unión Europea

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La incertidumbre se apodera de la frontera entre Turquía y la Unión Europea
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Sabah Radwan quiere llegar a la Unión Europea con sus hijos, pero el camino está bloqueado. Radwan pasó la noche durmiendo fuera, cerca del cruce de la frontera entre Turquía y Grecia. Su hijo, Taha, tiene Síndrome de Down. Según ella, en Turquía no puede recibir la atención adecuada. Así que están buscando un nuevo hogar. Pero ahora están atrapados en tierra de nadie.

Sabah Radwan destaca: "¿Por qué nos dijeron que viniéramos aquí cuando las fronteras están cerradas? Se supone que nos iban a dejar pasar y que las fronteras estaban abiertas y que cualquiera podría ir."

La policía eventualmente deja que la gente pase, pero no a todos. Los migrantes se quejan de que las autoridades turcas les obstaculizan el camino hacia la frontera. La mayoría son sirios, afganos o somalíes.

Aun así hay algunos que decidieron arriesgarse. La policía se llevó a los migrantes que se quedaron en este campo cerca de la carretera. Los migrantes nos dijeron que no sabían adónde los llevaban. Luego la policía nos dijo que dejáramos de filmar. Abdulhameed Almohammad de Siria asegura que su familia se dirigía hacia la frontera en coche cuando la policía les dijo que se bajaran del vehículo. Se vieron obligados a ir caminando hasta su destino.

Abdulhameed Almohammad tiene 51 años, es médico y apunta: _"Nos trataron muy mal. No sé qué decir. ¿Te imaginas que dejen a tus niños caminar durante 20 kilómetros? Vinimos en coche y pagamos por ese coche. Nos pararon a 20 kilómetros y estamos caminando" _

Su primo Ibrahim dice que solo buscan una vida mejor para sus hijos. "Nos sentimos sin esperanza. Las fronteras están cerradas y no hay ningún país que nos acepte. No hay ningún país que acepte a los sirios. Solamente estamos buscando un lugar seguro".

Sabah está un poco más cerca de lo que espera que sea su destino final y aunque finalmente ha logrado cruzar las vallas de Turquía. Ahora espera pasar las de la Unión Europea. "¿Casa ? No tengo casa. No tengo donde volver. Si vuelvo tengo que empezar desde el principio. Si pudiera encontrar algo para seguir adelante, sería lo mejor para mi hijo y para mí", concluye Sabah.