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Guerra de propaganda por el coronavirus entre Rusia, China, Estados Unidos y la UE

Periodistas estadounidenses tras la rueda de prensa del Ministerio de Exteriores chino
Periodistas estadounidenses tras la rueda de prensa del Ministerio de Exteriores chino   -   Derechos de autor  Andy Wong/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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El caos provocado por la pandemia de nuevo coronavirus 2019-nCoV está exacerbando aún más las tensiones entre las grandes potencias, que se acusan mutuamente de intentar aprovechar la crisis más grave del siglo para dañar su imagen internacional.

El último episodio ha sido la expulsión de los periodistas estadounidenses de las ruedas de prensa del Gobierno chino en represalia por la limitación de acceso impuesta por la administración Trump a los medios procedentes de China.

Este miércoles al menos 13 periodistas de los principales medios de comunicación estadounidenses han recibido la orden de entregar su carnet de prensa lo que equivale a la expulsión del país.

Según la diplomacia china, se trata de una respuesta a la "escandalosa" decisión de Washington de limitar drásticamente el número de periodistas de cinco medios de comunicación de Pekín en los Estados Unidos.

"Esto no es en absoluto lo mismo", protestó el jefe de la Diplomacia de EE.UU. Mike Pompeo, diciendo que la medida de Washington estaba dirigida a "miembros de los órganos de propaganda china".

Instó a Pekín a "reconsiderar" estas expulsiones, que "impiden que el mundo sepa lo que realmente está pasando dentro del país".

El Washington Post y el New York Times también consideraron que el anuncio chino era "particularmente" lamentable en medio de una crisis sanitaria mundial, en un momento en que la información es más necesaria que nunca. El Wall Street Journal denunció un ataque "sin precedentes" a la libertad de prensa.

China acusa a Estados Unidos de dispersar el virus

Las acusaciones más fuertes han venido desde China. El portavoz del Ministerio de Exteriores chino Zhao Lijan publicó un tuit en el que sugería que podría ser el Ejército chino quien llevó el nuevo coronavirus a Wuhan.

La CDC [institución sanitaria estadounindense] atrapada en el acto. ¿Cuándo comenzó el paciente cero en los Estados Unidos? ¿Cuántas personas están infectadas? ¿Cómo se llaman los hospitales? Podría ser el ejército de EE. UU. quien llevó la epidemia a Wuhan. ¡San transparentes! ¡Hagan públicos sus datos! ¡Estados Unidos nos debe una explicación!

Escandalizado, el Gobierno estadounidense llamó al embajador chino a consultas y Mike Pompeo acusó a China de sembrar desinformación con rumores inverosímiles.

El departamento de Estado y el propio presidente Donald Trump han utilizado a menudo el término "virus chino" o "virus de Wuhan", que ha levantado las iras de Pekín en numerosas ocasiones. Hoy mismo Trump ha vuelto a usar la expresión.

Siempre me tomé el virus chino muy en serio, y he hecho un muy buen trabajo desde el principio, incluida mi decisión muy temprana de cerrar las "fronteras" de China, en contra de los deseos de casi todos. Se salvaron muchas vidas. ¡La nueva narrativa de Fake News es vergonzosa y falsa!

Rusia acusada de intentar aprovechar la crisis para minar las potencias occidentales

Y en una historia de acusaciones de influencia y noticias falsas, Rusia nunca anda lejos. Según un documento interno al que ha tenido acceso Financial Times, el servicio exterior de la Unión Europa está en alerta frente a los intentos de Rusia de minar la confianza del público en las acciones drásticas que se están tomando para intentar frenar la epidemia. Según el documento de nueve páginas el objetivo es sembrar "la confusión, el pánico y el miedo" y evitar que la gente obtenga información adecuada sobre el contagio.

Sin tanto secretismo, el propio servicio contra las noticias falsas de la Unión Europea publica un artículo en el que asegura que la propaganda rusa se está empleando a fondo con el nuevo coronavirus, aunque en su opinión se trata más de un asunto de oportunismo y falta de rigor: "Los medios de desinformación pro-Kremlin no intentan "vender una idea", sino confundir al público. Mientras que los periodistas de los medios de comunicación de renombre comprueban y vuelven a comprobar minuciosamente las fuentes y los datos, los medios de desinformación difunden "hechos alternativos".

Pone ejemplos de medios que minimizan la epidemia y de otros que la consideran el fin de la civilización.

La diplomacia rusa ha achacado el texto a la "obsesión anti-rusa" de Occidente y asegura que no tiene ejemplos concretos.

Sin embargo medios rusos sí han publicado una de las teorías conspirativas más espectaculares: que el virus sería un arma biológica desarrollada por los Estados Unidos. La información comenzó siendo diseminada por miles de cuentas de redes sociales y está recogida en la versión española de Sputnik news, un medio cercano al Kremlin.

El mes pasado, Estados Unidos ya acusó a Rusia de estar orquestando una campaña de desinformación en tono al coronavirus.

Los funcionarios encargados de combatir la desinformación rusa dijeron haber identificado miles de cuentas a nombre de personas ficticias reproduciendo los mensajes de ataque rusos, no sólo en inglés sino también en francés, español, italiano y alemán.

Las teorías propagadas incluyen la idea de que el virus fue creado por los Estados Unidos para "librar una guerra económica contra China", que es un arma biológica inventada por la CIA, o que forma parte de una estrategia occidental de "mensajes anti-China".

Los tweets también acusan falsamente al cofundador de Microsoft, Bill Gates, cuya fundación ha invertido miles de millones de dólares en programas internacionales de salud.

"Esto es típico de la doctrina rusa de la confrontación informativa", explica un funcionario estadounidense. "El número mundial de casos de coronavirus no ha llegado a su punto máximo, por lo que la estrategia rusa consiste en explotar el entorno de la información de forma muy barata pero muy eficaz, para sembrar la discordia entre China y nosotros, o por razones económicas".

Un uncionario del Departamento de Estado afirma que "estos operadores parecen tener carta blanca para sembrar la discordia" asegurando que los troles rusos son autónomos y no actúan necesariamente por órdenes explícitas.

"No es necesario que una cuestión particular se decida al más alto nivel. Tienen la capacidad de operar en este espacio de forma independiente para infligir los daños que deseen, con consecuencias potencialmente catastróficas". Advierten que estas informaciones pueden dañar los esfuerzos de contención de la epidemia.

Con el miedo, el estrés, los interrogantes que suscita la pandemia y las largas horas disponibles para navegar en las redes sociales e Internet en una Europa confinada, los actores de las noticias falsas encuentran un caldo de cultivo perfecto.