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¿Está funcionando la estrategia 'relajada' de Suecia contra el COVID-19?

Una terraza de Estocolmo el 8 de abril
Una terraza de Estocolmo el 8 de abril   -   Derechos de autor  Andres Kudacki/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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A pesar de las críticas y la incredulidad de sus vecinos europeos, Suecia se ha mantenido firme en su empeño de no aplicar un confinamiento como los de España, Francia o Italia a sus 10,2 millones de habitantes para evitar la propagación del COVID-19.

El gobierno ha aconsejado a los suecos que trabajen desde casa cuando sea posible y que eviten los lugares concurridos como bares y restaurantes, pero no ha llegado a imponer restricciones formales ni sanciones, instando a sus ciudadanos a "comportarse como adultos" en lugar de multarlos por salir de sus casas sin una razón de peso.

Al contrario, los vecinos de Suecia - Dinamarca, Finlandia y Noruega - estuvieron entre los primeros Estados europeos en imponer cierres y restricciones cuando comenzó la pandemia de COVID-19.

Dinamarca fue el segundo país de Europa en anunciar restricciones el 11 de marzo. Noruega lo hizo un día después, y Finlandia impuso un "confinamiento por etapas" que incluía el cierre de su frontera el 17 de marzo.

La decisión de Suecia de no hacer lo mismo irrita a sus vecinos. Un periodista danés dijo recientemente que ver la estrategia de Suecia frente al COVID-19 era "como ver una película de terror".

Es pronto para saber las razones exactas pero el número de muertes por coronavirus en Dinamarca, Noruega y Finlandia se ha mantenido bajo.

Dinamarca, un país de 5,6 millones de habitantes, tiene actualmente 5.819 casos y 247 muertes, y planea reabrir las escuelas el 15 de abril.

Noruega, que tiene 6.314 casos y 113 muertes entre sus 5,4 millones de habitantes, planea reabrir los jardines de infancia a partir del 20 de abril y las escuelas una semana después. Finlandia con 5,5 millones de ciudadanos tiene 2.769 casos y 48 muertes.

Las cifras más recientes sugieren que en Suecia, por el contrario, el número de muertes está aumentando rápidamente.

Sin embargo, el enfoque para tratar la pandemia ha sido popular entre los suecos y el Partido Social Demócrata en el poder ha subido en las encuestas desde que comenzó la crisis.

Stefan Löfven, primer ministro de Suecia, ha subrayado que lejos de ser negacionistas de COVID-19, su gobierno simplemente sigue el consejo de las autoridades sanitarias del país.

La Organización Mundial de la Salud dijo a Euronews la semana pasada que "cada país decide qué acciones tomar, basándose en su propia situación y en las diferentes etapas del brote al que se enfrentan".

Mardin Baban, de 36 años, director ejecutivo de una organización sin ánimo de lucro de Estocolmo, dijo a Euronews que le parecía injusto comparar el enfoque sueco con el de otros países.

"Creo que todos los países tienen diferentes condiciones a tener en cuenta. Creo que el gobierno sueco, junto con las autoridades, están tomando las precauciones necesarias", dijo.

Dicho esto, Baban - que ha trabajado en casa durante las últimas cuatro semanas y ha dado instrucciones a todo su personal para que haga lo mismo - se ha sorprendido al ver que la gente lleva una vida normal en Estocolmo.

"El otro día muchos restaurantes y bares estaban casi llenos, lo cual fue sorprendente ya que las autoridades han sido muy claras en su mensaje diciéndole a la gente que evite las zonas concurridas", dijo.

"Yo no diría que las calles están llenas, pero están lejos de estar vacías."

En cuanto a si el enfoque está funcionando, el Gobierno sueco ha sido franco sobre el hecho de que las cosas podrían empeorar en Suecia antes de mejorar. "Se nos ha dicho que se espera que las muertes aumenten en miles en las próximas semanas."