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¿Cuántas remesas le va a costar el coronavirus a América Latina?

¿Cuántas remesas le va a costar el coronavirus a América Latina?
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La desaceleración económica mundial debida a la pandemia del nuevo coronavirus producirá una disminución de alrededor de un 20 por ciento en las remesas de este año, anunció el miércoles el Banco Mundial.

Las medidas de confinamiento que ya han afectado a la mitad de la población del mundo han supuesto pérdidas de puestos de trabajo, salarios y reducción de jornadas laborales, lo que ha impedido a los trabajadores migrantes en las naciones más ricas enviar dinero a sus países de origen.

La falta de estos ingresos ya está asestando un duro golpe a familias y economías enteras en países en vías de desarrollo. El año pasado las remesas se convirtieron en la fuente de financiación más importante para las naciones más pobres, por encima de la inversión extranjera directa, alcanzando un récord de 554.000 millones de dólares, cifra que puede haber sido aún mayor debido al flujo enviado a través de canales informales, como el dinero en efectivo transportado a mano.

Pero los envíos de dinero pueden ser aún más complicados cuando el fin de la crisis sanitaria dé paso a un escenario económico incierto.

Una drástica reducción de las remesas en América Latina y el Caribe

De todas las regiones, se espera que América Latina y el Caribe sea de las más perjudicadas con una disminución del flujo de remesas del 19,3%.

Esto se debe a que Italia, España y Estados Unidos, que son los principales países de origen de las remesas de la región, se han visto muy afectados por la pandemia, explica el Banco Mundial. "Es probable que algunos corredores que dependen en gran medida de las remesas de esos países, como los que afectan al Ecuador y Colombia, registren mayores disminuciones".

Además las elevadas tasas de desempleo que predominan en Italia y España puede que exacerben el impacto económico de la crisis del COVID-19, lo que limitará aún más las corrientes de remesas a Bolivia, Ecuador, Colombia, Paraguay y Perú, añade el informe.

El director del Banco Central de Bolivia José Gabriel Mendoza confirma a Euronews que llevan por lo menos 6 semanas con problemas de envíos de dinero, una fuente importante de ingresos para las familias bolivianas."En promedio, hemos estado recibiendo en los últimos 10 años alrededor de 1.100 millones de dólares al año por los canales oficiales. Esto supone casi el doble de lo que el Estado ha estado distribuyendo en términos de bonos y transferencias a las familias".

Mendoza dice que esperan que estos recursos, que no han podido enviarse en estas semanas, se manden cuando se levanten las restricciones a la circulación, aunque entonces teme que la crisis económica haya deteriorado las condiciones para poder hacer esos envíos.

"Tenemos que encontrar la manera de no morir de hambre"

En el pueblo guatemalteco de Joyabaj, de mayoría indígena, la mitad de los 100.000 residentes dependen de las remesas, casi todas provenientes de Estados Unidos.

Rosa López, de 18 años, acudió a una oficina de transferencias de dinero con su hijo de 2 años en brazos. Su hermana que trabaja en una lechería en Texas le había enviado 100 dólares.

Este dinero permitirá a López y a otros siete parientes comprar arroz, frijoles y otros productos básicos, pero puede que tengan que dejar de pagar las facturas de luz y agua, dijo. La lechería ha recortado las horas de trabajo y, con ello, la cantidad de dinero que la hermana de Rosa puede mandar.

"Tenemos que encontrar la manera de no morir de hambre", dijo López a AP. "Ella es la única que está ayudando a toda la familia".

"No han creado empleos decentes"

El economista nicaragüense Luis Murillo dice que las remesas son uno de los pilares fundamentales en los que se sostiene la economía de su país y que, por tanto, "existe la preocupación por la falta de información".

En el último año del que el Banco Mundial tiene datos completos, 2018, las remesas representaron 1.501 millones de dólares, alrededor del 11% del PIB de Nicaragua, explica Murillo. En 2019, con datos solo hasta el mes de junio, alcanzaron los 796 millones de dólares.

El país, en crisis política social desde 2018, se expone al peligro de una depresión económica con esta nueva crisis, dice el economista. "Debido al impacto de la crisis económica que atraviesa el país ese pilar, el de las remesas, aumentó casi un 7%, siendo el único que quedó positivo, dejando a la economía nicaragüense en una nueva situación de vulnerabilidad".

Murillo dice que los principales países desde los que llegan las remesas a Nicaragua, Estados Unidos (que representa la mitad), Costa Rica y España, "están pasando problemas serios y posiblemente nuestros conciudadanos ya no tengan la misma posibilidad y facilidad de poder enviar las remesas familiares".

"Hubo una responsabilidad de parte de los diferentes gobiernos en los últimos 40 años en los que no han creado empleos decentes y se han atenido solamente a la exportación de personas que emigran y nos envían remesas", añade.

Murillo dice que de promedio cada migrante nicaragüense que está en Estados Unidos envía entre 250 y300 dólares mensuales y que los que lo reciben lo dedican al consumo. "No hay una política pública para generar una inversión productiva de esas remesas, que no va a ser para siempre".

Haití es el país latinoamericano cuyo PIB depende en mayor medida de las remesas, un 37%, seguido de Honduras, El Salvador, Jamaica y Nicaragua.

El Banco Mundial recomendó que los gobiernos y las empresas trabajen para proteger a los inmigrantes de los efectos económicos y sanitarios del coronavirus, apuntando que a menudo quedan excluidos de los programas destinados a amortiguar los efectos de la pandemia. Y alentó a los países y las empresas a reducir los costos de envío de dinero a casa, que pueden llegar a ser de hasta el 20 por ciento en la región más cara para las remesas, el sur de África.