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Vuelta al trabajo en Italia en un nuevo escenario diseñado por el COVID-19

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Vuelta al trabajo en Italia en un nuevo escenario diseñado por el COVID-19
Derechos de autor  Alessandra Tarantino/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
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Los dos sectores industriales que tienen un impacto más significativo en el PIB italiano son los primeros en reabrir pero, ¿en qué condiciones? La actividad ha recomenzado en la construcción en lugares en los que se levantan infraestructuras públicas. A lo largo de la semana se van a relanzar, principalmente, proyectos privados. En ambos casos, los últimos protocolos de distanciamiento social se unirán a las medidas de seguridad existentes, con lo que las condiciones de trabajo se han complicado enormemente.

A partir de ahora queda reducido el número de personas que pueden estar al mismo tiempo en el vestuario y el comedor, entre otras áreas comunes. Quienes antes estaban acostumbrados a trabajar, codo con codo, con otros empleados, ya no podrán hacerlo. Además, tendrán que vigilar su temperatura corporal y usar equipos de protección para el COVID-19, en todo momento. El virus ha modificado la forma de trabajar.

"Antes del comienzo de la pandemia, varias personas trabajaban en la misma zona, en diferentes partes de un mismo proyecto y al mismo tiempo. Ahora como resultado de las nuevas medidas adoptadas, esto ya no será posible", declara el ingeniero Fabrizio Torzetti.

A las personas que lleven materiales a los diferentes lugares de construcción, y procedan del exterior, no se les permitirá salir de sus vehículos.

"Una de las principales consecuencias de la introducción de medidas de distanciamiento social en la construcción, es que habrá más retrasos en los plazos de entrega de los proyectos, además del retroceso de 2 meses sufrido debido al confinamiento", afirma Giorgia Orlandi, corresponsal de Euronews en Roma.

Lo que más preocupa a los constructores es el aumento de la tensión entre los trabajadores debido a las nuevas normas.

"El simple hecho de pasar las herramientas de una mano a la otra, pasarlas a los compañeros, entrar o salir de la cabina de una excavadora o tocar los mandos de una grúa son normas, en teoría, fáciles de controlar. Pero, ahora, debido al aumento de la tensión y el estrés, los trabajadores podrían despistarse y prestar menos atención a estos detalles", señala Gianluca Sigismondi, jefe de obra.

Las fábricas también reabrirán esta semana. Los empresarios tratan de prepararse para afrontar los cambios introducidos en el mundo laboral a causa del coronavirus.

"Cuando llegue el momento de recoger los productos terminados, no permitiremos que nadie entre en la zona destinada a tal efecto. Serán nuestros empleados quienes hagan llegar los artículos al consumidor", declara Anna Rizzo, directora ejecutiva de la empresa Rizzo Aquae Srl.

En algunos casos no será necesario cambiar las condiciones internas de trabajo.

"Nuestras máquinas están colocadas de tal manera que ya cumplen con los requisitos de distancia de seguridad establecida y algunas, en concreto, como éstas azules, tienen ruedas y se pueden desplazar. Así que no hay ningún problema", añade Anna Rizzo.

La actividad industrial ha entrado en una nueva fase en Italia. Ahora trata de recuperar el retraso acumulado por semanas de confinamiento.