Última hora
This content is not available in your region

La sonrisa de Jacinda Ardern no la apaga ni un terremoto, y lo hemos podido comprobar en directo

Ardern se asegura de que todo va bien, imperturbable
Ardern se asegura de que todo va bien, imperturbable   -   Derechos de autor  AP/Newshub
Tamaño de texto Aa Aa

"Estamos teniendo un poco un terremoto" dijo Ardern sonriente durante un temblor de 5,8 grados de magnitud que golpeó Nueva Zelanda mientras la primera ministra hacía una entrevista en directo desde el Parlamento.

Su reacción tranquila ha conquistado a las redes sociales.

Ardern respondía a una pregunta sobre los bienes de su prometido Clarke Gayford "lo último que necesitamos es una nueva cabaña para Clarke, tiene dos" decía.

En un momento -el único en el que la vimos menos sonriente- mira al techo para asegurarse de que es seguro y después le dice al entrevistador: "estamos teniendo un poco un terremoto, Ryan", con una amplia sonrisa. "Un temblor decente, aquí".

Después bromea con el hecho de que el "Beehive" (la colmena, nombre familiar del Parlamento) se mueve algo más que otros edificios y asegura que está todo bien, una vez que el temblor se detiene.

Nueva Zelanda está situada en el Anillo de Fuego del Pacífico y a veces se la llama las Islas Temblorosas por sus frecuentes terremotos.

El terremoto de magnitud 5,6 del lunes golpeó el océano a unos 100 kilómetros al noreste de Wellington, según el Servicio Geológico de los Estados Unidos.

El terremoto ocurrió justo antes de las 8 de la mañana y fue sentido por miles de neozelandeses que se preparaban para comenzar sus semanas de trabajo.

Fue lo suficientemente fuerte como para sacudir estanterías y detener el servicio de trenes, por seguridad, pero no hubo informes de daños o lesiones importantes.

Ardern, que ha estado dirigiendo la eficaz respuesta sanitaria y económica del país a la pandemia de coronavirus, dijo más tarde que el pensamiento que le pasaba por la cabeza cuando ocurrió el terremoto era: "¿Esto va en serio?"

Sus respuestas en otras crisis, como el atentado terrorista de extrema derecha en Christchurch de hace algo más de un año, la han convertido en uno de los dirigentes políticos más valorados del mundo.

Un terremoto en 2011 en la ciudad de Christchurch mató a 185 personas y destruyó gran parte del centro de la ciudad. La ciudad continúa reconstruyéndose.