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Suecia defiende su estrategia contra el COVID-19 pese al alto precio que pagan

Un parque sueco en abril, con la mayor parte de Europa en confinamiento estricto
Un parque sueco en abril, con la mayor parte de Europa en confinamiento estricto   -   Derechos de autor  Henrik Montgomery/COPYRIGHT TT NYHETSBYRÅN
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Anders Tegnell, arquitecto de la estrategia sueca contra el coronavirus que consiste en restricciones de circulación y reunión muy ligeras, apostando por la conciencia individual, ha vuelto a defender esta apuesta a pesar de las voces, y algunos datos en contra.

Precisamente este lunes, Suecia superó la barrera de los 4.000 fallecidos por COVID-19, una cifra mucho mayor que la de sus vecinos.

Tegnell intervino en el programa "Söndagsintervjun" (La Entrevista del Domingo) de la cadena de radio pública P1 y defendió que a pesar del alto índice de muertes en las residencias de ancianos, sobre todo en Estocolmo "dudo mucho que hubieramos podido hacer mucho más".

Jonas Ekstromer/Jonas Ekstromer
Tegnell en la rueda de prensa diaria de este lunesJonas Ekstromer/Jonas Ekstromer

Esta trágica situación revela, según Tegnell, problemas en la sociedad sueca, que no se habrían solucionado con un confinamiento estricto.

"Hemos terminado llegando a una situación terrible que realmente desafía a muchas partes de la sociedad dijo Tegnell.

"Me refiero al cuidado de los ancianos donde mucho de esto ha tenido lugar. El cuidado de ancianos en Suecia ha sido discutido desde hace muchos años y se han señalado problemas en su calidad" dijo. Aunque cree que nadie pudo anticipar las "terribles" consecuencias que esto iba a tener en el caso de una enfermedad como el COVID-19.

La entrevista con Tegnell llega tras una semana que ha puesto a prueba la solidez de la estrategia sueca.

El objetivo final es aplicar restricciones que puedan mantenerse durante un largo periodo de tiempo. La agencia de salud sueca considera que tendremos que convivir durante bastante tiempo con el nuevo coronavirus SARS-CoV-2 por lo que es mejor aplicar una política que se pueda mantener durante más tiempo.

Sin embargo, la estrategia sueca se ha cobrado un alto precio, especialmente en las residencias de ancianos. Además se ha abogado por un confinamiento selectivo de las personas de riesgo que muchos consideran discriminatorio.

La antigua epidemióloga de Estado critica la estrategia

La predecesora de Anders Tegnel como epidemióloga de Estado Annika Linde, cambió su apoyo inicial por las críticas, diciendo al diario Dagens Nyheter que Suecia ha fallado a los más vulnerables al no imponer restricciones más estrictas desde el principio.

Sin embargo Tegnell cree que los problemas del sistema de cuidado de ancianos no se habrían resuelto imponiendo el confinamiento antes, y comenta que no se habría evitado que el virus entrara en las residencias de ancianos, como por otra parte ha ocurrido en muchos otros países que sí han impuesto restricciones, como España y Francia.

"¿Cómo podríamos haber mejorado el cuidado de ancianos en unas pocas semanas? Este es un problema que arrastramos desde la reforma de la tercera edad. Dudo mucho que pudiéramos haber hecho mucho más por este asunto tan complicado", dijo, añadiendo que "es muy común que la gente venga con esa crítica, que si hubiéramos confinado rápidamente podríamos haber hecho mucho. Pero cuando pregunto: ¿Qué podríamos haber hecho que hubiera cambiado tanto las cosas? no obtengo tantas respuestas" comenta desafiante.

Además defendió que se está mejorando la estrategia y los servicios de salud se están centrando en que la enfermedad no golpee otras zonas del país con la misma dureza que Estocolmo.

A pesar de voces como la de Linde y un pequeño grupo de científicos las estadísticas muestran que la mayoría de los suecos apoyan la estrategia de la agencia de Salud y al Gobierno.

El lento camino hacia la "inmunidad de rebaño"

Otra mala noticia de la semana fue la baja tasa de inmunidad que han obtenido en Suecia, a pesar de los esfuerzos por dejar que el virus se extienda sin colapsar los servicios sanitarios. Según un estudiooficial, sólo el 7 % de la población de Estocolmo había desarrollado anticuperpos a finales de abril. Hay un estudio a escala nacional en curso, pero está muy lejos de las cifras del 30% que dio la embajadora sueca en Estados Unidos Karin Ulrika Olofsdotter a varios medios del país.

Las previsiones de la agencia de salud estimaban que Suecia debería alcanzar la inmunidad del 25% de la población en torno al mes de mayo y los expertos reconocen estar sorprendidos por este fallo de cálculo que, o bien se debe a un error científico o -en el peor de los casos- a que hay muchos pacientes infectados que no desarrollan inmunidad, informa The Guardian.

La llamada inmunidad de rebaño es cuando un virus deja de propagarse porque la mayor parte de la población ya está inmunizada contra el virus. El Reino Unido hizo amago de apostar por esta estrategia antes de hacer un giro de 180º a la vista de los brutales índices de contagio -con el primer ministro Boris Johnson a la cabeza- y de mortalidad.

Esta opción es aún más arriesgada con un virus nuevo, del que no se sabe con certeza si los pacientes que pasan la enfermedad desarrollan inmunidad, o por cuanto tiempo.

Suecia, el país con más muertes per cápita

Otra mala noticia para la estrategia sueca es que, desde que los países más gravemente afectados como España, Italia, Bélgica o el Reino Unido han comenzado a bajar significativamente el número de fallecidos, en Suecia se mantiene relativamente estable -lo cual es coherente con su estrategia de una infección a largo plazo- pero durante varios días se ha convertido en el país con mayor índice de fallecidos diarios per cápita, junto al Reino Unido.

En total, Suecia aparece como el sexto país con un mayor índice de víctimas mortales per capita después de Bélgica, España, Italia, Reino Unido y Francia (exceptuando a Andorra y San Marino, dos casos particulares como ya hemos explicado en las páginas de euronews).

La responsabilidad individual en datos

Según los últimos datos de movilidad de Google disponibles, publicados el 16 de mayo, los suecos han reducido un 19% sus movimientos de ocio respecto a la media habitual.

En España, con un confinamiento muy estricto regulado por el estado de alarma, esta cifra es del 76%, en Italia del 61% (con algunos días de desescalada de adelanto), en Francia ha subido al 51% desde que se permitieron las salidas con restricciones el 11 de mayo. En el Reino Unido los desplazamientos de ocio han caído un 74% y en Estados Unidos en torno al 30%.

Curiosamente, mientras que las visitas a parques comienzan a recuperarse tras caídas radicales en los países confinados, en Suecia han aumentado un 56% respecto a la media. En algunos momentos de la crisis han llegado al 100%.

En el Reino Unido también aumentan aunque solo un 5%. En Estados Unidos, un 32%. En Francia todavía están en el -13%, a pesar del desconfinamiento, en Italia en el -37% y en España en el 39%.

La comparación de estos datos de Google no tiene valor científico y puede variar por diferentes factores. La presentamos a título meramente indicativo.