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El grito de México contra la brutalidad policial

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Un policía utiliza un extintor para hacer retroceder a los manifestantes en Ciudad de México, el 5 de junio.
Un policía utiliza un extintor para hacer retroceder a los manifestantes en Ciudad de México, el 5 de junio.   -   Derechos de autor  Rebecca Blackwell/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved.
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Comienza la semana en México con los ecos de las protestas que estallaron el jueves en Guadalajara tras la difusión de un vídeo de la violenta detención de un joven albañil que falleció poco después en dependencias policiales. Desde ese día hasta el domingo, miles de personas se echaron a las calles de distintas ciudades del país para denunciar la brutalidad policial, manifestaciones que degeneraron en disturbios en algunas ocasiones. En Ciudad de México, una adolescente fue ingresada en el hospital después de ser pateada sin piedad por varios agentes mientras estaba tendida en el suelo, hechos que denuncia la ONG proderechos humanos Marabunta:

"Hemos identificado desde hace mucho tiempo que hay elementos de policía que no pueden estar en el campo. Se han deshumanizado tanto, que no puedo concebir cómo alguien es capaz de ver a una mujer muy pequeña, muy delgada, que no ofrece ninguna resistencia, y patearla", explica Miguel Barrera, director de la Brigada Humanitaria de Paz Marabunta.

El símbolo de la denuncia de la brutalidad policial

La detención de Giovanni López fue filmada por sus familiares. El joven fue golpeado e introducido por la fuerza en un vehículo policial por, supuestamente, no llevar puesta una masacarilla mientras estaba en la calle en Ixtlahuacán de los Membrillos, un pueblo cercano a Guadalajara, en el Estado de Jalisco. Los hechos ocurrieron el 4 de mayo. Horas más tarde, López fallecía en dependencias policiales. Su cadáver presentaba numerosos hematomas.

Un mes más tarde, coincidiendo con la ola de indignación que recorre el mundo contra la brutalidad y el racismo policial a raíz de la muerte del ciudadano afroamericano George Floyd en Minesota (EEUU), miles de personas participaron en una marcha de denuncia en la ciudad de Guadalajara que terminó violentamente frente al Palacio del Gobierno, que fue vandalizado. El Gobernador de Jalisco, Enrique Alfaro, famoso por su política de mano dura, condenó el vandalismo, prometió justicia y pidió perdón por los ataques que habían sufrido otros jóvenes que habían participado en protestas pacíficas.

En el curso de la investigación de la muerte de Giovanni López, tres policías fueron detenidos. El Gobierno desarmó a los agentes municipales de Ixtlahuacán de los Membrillos y se hizo cargo de la seguridad local. Decenas de personas fueron detenidas durante el curso de las protestas. La mayoría ya han sido liberadas, sin embargo, al menos seis jóvenes seguían arrestados el domingo por la noche y un manifestante había desaparecido.

Lo ocurrido ha disparado la tensión entre el Gobierno de Jalisco y el Gobierno central, ya que Alfaro, cuya popularidad se ha resentido, afirmó sin aportar prueba alguna que los manifestantes violentos eran simpatizantes de MORENA, el partido del presidente Andrés Manuel López Obrador, que niega tener nada que ver con los hechos de Guadalajara.