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Multa de 10.400 euros al príncipe Joaquín de Bélgica por saltarse la cuarentena e ir a una fiesta

Barrio residencial El Brillante, Córdoba, España
Barrio residencial El Brillante, Córdoba, España   -   Derechos de autor  TVE / EBU
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La Subdelegación del Gobierno de Córdoba ha impuesto una multa de 10.400 euros al príncipe Joaquín de Bélgica por saltarse el confinamiento por la COVID-19 tras llegar a Córdoba el 24 de mayo pasado, no estar catorce días aislado y asistir a una celebración. El príncipe, que dio positivo por COVID-19, reconoció lo sucedido y se disculpó públicamente. Ahora tiene 15 días para presentar alegaciones

Poco después de conocerse los hechos, el príncipe Joaquín de Bélgica reconoció "no haber respetado todas las medidas de cuarentena" durante su viaje a la ciudad española, donde asistió a una fiesta ilegal que fue investigada por la Policía, y pidió "disculpas" por ello.

En un escrito remitido a Efe a través de su portavoz en Córdoba, el abogado Mariano Aguayo Fernández de Córdova, el miembro de la Familia Real belga afirmó que se arrepentía "profundamente de sus actos" y asegura que acepta "sus consecuencias".

El príncipe Joaquín asistió en esa ciudad del sur de España a una fiesta que superaba el número permitido de asistentes, todos los cuales han tenido que ser puestos en cuarentena después de que el sobrino del rey Felipe de Bélgica diese positivo por COVID-19.

En un único párrafo, escrito tanto en español como en inglés, Joaquín de Bélgica afirma que "en estos momentos difíciles", no pretendía "ofender ni faltar el respeto a nadie".

"Me gustaría disculparme por no haber respetado todas las medidas de cuarentena durante mi viaje. En estos momentos difíciles, no pretendía ofender ni faltar el respeto a nadie. Me arrepiento profundamente de mis actos y acepto las consecuencias. Joachim de Bélgica", escribe en la nota.

Las autoridades de la región de Andalucía (Sur), en la que se encuentra Córdoba, informaron esta semana de que la Policía Nacional española investigaba una fiesta privada ilegal de la alta sociedad en la que un turista extranjero, presuntamente vinculado a la Casa Real belga, dio positivo por coronavirus, lo que puso en cuarentena a todos los asistentes.

Varios medios belgas desvelaron que quien había dado positivo era Felipe de Bélgica, hijo de la princesa Astrid y el príncipe Lorenzo, y aseguraron que las personas puestas en cuarentena habían participado en una fiesta con él.

Fuentes del Palacio Real belga confirmaron a Efe en Bruselas que el príncipe Joaquín, hijo de la princesa Astrid y el príncipe Lorenzo, se desplazó a España el 24 de mayo en un vuelo comercial y con un permiso de entrada en el país, pese a las restricciones por la pandemia, debido a que realiza unas prácticas empresariales en este país.

Varios medios belgas apuntan a que el joven tiene una relación desde hace varios años con la española Victoria Ortiz Martínez-Sagrera.

Ventisiete personas en cuarentena

Las 27 personas que asistieron a la fiesta tuvieron que pasar cuarentena y la policíaabrió una investigación que podría desembocar en la imposición de una multa de entre 600€ a 10.000€ ya que el evento reunió a casi el doble de personas de las que se autoriza en la fase 2 de la desescalada en España.

El presidente del Gobierno autónomo de Andalucía, Juanma Moreno declaró: "Este tipo de comportamiento no se puede repetir, no debe repetirse. Me parece una enorme irresponsabilidad hacia ellos mismos, sus familiares, amigos y el conjunto de la sociedad."

El príncipe belga, Joaquín, aterrizó en Madrid y tomó el AVE (tren de alta velocidad) a Córdoba, por razones profesionales según la Casa Real belga, sin embargo su pareja, Victoria Ortiz es originaria de la ciudad andaluza según acreditan ambos en las redes sociales.