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Reino Unido afronta un "riesgo real" de una segunda ola del COVID-19, advierten médicos

Boris Johnson, habla durante una sesión informativa sobre el coronavirus en Downing Street, Londres, el martes 23 de junio de 2020.
Boris Johnson, habla durante una sesión informativa sobre el coronavirus en Downing Street, Londres, el martes 23 de junio de 2020.   -   Derechos de autor  Andrew Parsons/10 Downing Street via AP
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Reapertura de pubs, restaurantes, peluquerías, teatros, museos, cines, hoteles, parques de atracciones y zoológicos y reducción de la distancia física de dos a un metro.

El Gobierno del Reino Unido anunció este martes que el próximo 4 de julio marcará un importante avance en la desescalada del país, como consecuencia de la reducción de los casos del coronavirus en el país, donde se ha registrado ya más de 42.000 muertos y 300.000 infectados. Esto le convierte en la tercera nación del mundo con más fallecidos por el nuevo virus, superada tan solo por Estados Unidos y Brasil.

Sin embargo, los principales líderes de la Salud del Reino Unido han pedido al Ejecutivo de Boris Johnson que no se relaje y que comience ya a prepararse para contener una segunda ola de coronavirus a medida que el Brexit se aproxima.

En una carta abierta, publicada por el British Medical Journal y firmada por diversos organismos oficiales como la Asociación Médica Británica y el Real Colegio de Cirujanos, sanitarios de diferentes ramas sugieren la creación de una comisión interpartidaria que recomiende las acciones a tomar basadas en las lecciones aprendidas desde el inicio del brote.

"Las pruebas disponibles indican que los brotes locales son cada vez más probables y una segunda ola es un riesgo real", afirma el texto, que pide una "rápida" evaluación para establecer cómo de preparado está el país, aunque reconocen que es difícil saber cómo sería un segundo repunte de casos.

"Muchos elementos de la infraestructura necesaria para contener el virus están empezando a ponerse en marcha, pero aún quedan retos sustanciales".

Cuando estalló la crisis del coronavirus en el país el pasado marzo, Reino Unido afrontó problemas para contener el virus debido a la falta de equipo especial de protección para el sector sanitario y la ausencia de suficientes pruebas del virus.

Entre los contagiados británicos figuran el príncipe Carlos y el primer ministro Boris Johnson. Este último tuvo que pasar unos días ingresado en una unidad cuidados intensivos al agravarse su condición.