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Ascenso y caída de Juan Carlos I

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Juan Carlos I
Juan Carlos I   -   Derechos de autor  Bob Dear/AP
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Pocos podían pensar en la dictadura franquista que esa figura de relativa relevancia iba a ser fundamental para derribar la estructura del régimen. La Transición y la llegada de la democracia fue el primer paso al frente de Juan Carlos I, designado por el dictador como su sucesor al frente del país.

Su consagración se produjo el 23 de febrero de 1981, cuando militares nostálgicos del franquismo trataron de dar un golpe de Estado. Con el país en vilo, Juan Carlos I pronunció un discurso que serviría para calmar a la ciudadanía y que catapultó su popularidad:

"La Corona, símbolo de la permanencia y unidad de la patria, no puede tolerar en forma alguna acciones o actitudes de personas que pretendan interrumpir por la fuerza el proceso democrático."

Y es que en España no había que ser necesariamente monárquico para declararse juancarlista. El tono conciliador y cercano del jefe de Estado y sus logros convirtieron a la monarquía en una institución intocable.

El vínculo de todos los presidentes con el rey era estrecho y Juan Carlos I dejó uno de sus momentos más recordados en la cumbre Iberoamericana de 2007, cuando el presidente venezolano Hugo Chávez atacó al exjefe de Gobierno español, José María Aznar a lo que el monarca respondió con el famoso "¿Por qué no te callas?"

Poco podía imaginar el rey que cinco años después, él también se convertiría en víctima indirecta de la crisis. Con millones de españoles padeciendo las consecuencias de la peor debacle económica de las últimas décadas, Juan Carlos I sufrió una caída cuando estaba en una cacería de elefantes en Botsuana con su amante, Corinna Larsen.

Sus disculpas no fueron suficientes. La confianza en la monarquía comenzó a caer, provocando en 2014 la abdicación. Su salida del poder, acompañada de la pérdida de inmunidad, no le sacó del disparadero. Las investigaciones de la fiscalía suiza sobre cuentas ocultas en aquel país, las consecuencias de sus infidelidades y la procedencia sopechosa de una parte de la fortuna de Juan Carlos I han provocado el exilio del rey que un día fue el más querido por los españoles.

Estos son algunos de los acontecimientos clave que ilustran el impacto que el rey emérito ha tenido en España, desde su coronación en la década de 1970 hasta el anuncio el lunes de su decisión de abandonar el país:

1975

Juan Carlos fue coronado Rey de España el 22 de noviembre, dos días después de la muerte del dictador Francisco Franco que había gobernado el país desde que sus fuerzas ganaron la Guerra Civil Española de 1936-39.

El nieto del último rey antes de que la monarquía fuera abolida en 1931, había sido elegido por el dictador para continuar su legado.

Como príncipe de España, Juan Carlos había sido obligado a jurar lealtad al movimiento de Franco, y a menudo aparecía junto al general, alabando su historial.

Sin embargo, sin que el dictador lo supiera hacia el final de su mandato, el príncipe se reunió en secreto con los líderes de la oposición y los exiliados, y una vez que fue rey, se movió rápidamente para introducir una reforma.

1976 — 1978

Juan Carlos despidió al primer ministro franquista de España en julio de 1976 y lo reemplazó por el poco conocido político y abogado Adolfo Suárez.

En los meses siguientes se legalizaron los partidos políticos anteriormente prohibidos, incluyendo los socialistas y comunistas, a pesar de la fuerte oposición de los militares de derecha. El proceso supuso que la izquierda política reconociera a la monarquía.

En mayo de 1977 el padre de Juan Carlos, considerado por muchos monárquicos como el rey legítimo, renunció a su reclamo. El mes siguiente España celebró sus primeras elecciones generales democráticas desde 1936. Una alta participación supuso que el movimiento centrista de Suárez emergiera como el partido más votado.

Una nueva Constitución española que restablece una monarquía constitucional fue aprobada por el nuevo parlamento del país y aprobada por referéndum en 1978.

Este período también trajo consigo una Ley de Amnistía que liberó a los prisioneros políticos, pero concedió una polémica impunidad a los autores de los crímenes durante la Guerra Civil y la posterior dictadura de Franco.

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1981

La influencia continua de los militares se demostró con un intento de golpe de estado el 23 de febrero. Doscientos oficiales de la Guardia Civil dirigidos por un teniente coronel irrumpieron en la cámara baja del Parlamento y tomaron como rehenes a diputados y ministros durante 18 horas.

El Rey Juan Carlos desempeñó un papel crucial en la distensión de la situación, denunciando el intento de golpe por televisión y pidiendo que continuara la transición democrática. A pesar de los disparos, nadie murió y los secuestradores se rindieron.

1982 — 2012

La participación activa del monarca en la política española terminó efectivamente con las elecciones de 1982, que llevaron a los socialistas al poder. España se unió a lo que entonces era la Comunidad Europea en 1986.

Aunque su papel era mayormente ceremonial, Juan Carlos era visto como una figura que simbolizaba la unidad del país. A mediados de la década de 2000 el rey tenía una tasa de aprobación de más de tres cuartos de los españoles.

En 2007, en una cumbre iberoamericana, se hizo famoso por haber dejado caer un despotricado presidente venezolano, Hugo Chávez, con la frase "¿Por qué no te callas?".

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2012 — 2020

Un viaje de caza de elefantes a Botswana en abril de 2012 fue muy criticado. Aunque no fue pagado por el contribuyente, llegó en un momento de crisis económica en España que vio un aumento del desempleo, especialmente entre los jóvenes. El rey se disculpó más tarde.

Sin embargo, su papel también se cuestionó a principios de la década en medio de un escándalo de malversación de fondos que involucraba a su hija Cristina y a su marido. En el juicio de 2017 fue absuelta, pero Inaki Urdangarin fue encarcelado, sentencia confirmada en apelación.

El 2 de junio de 2014, Juan Carlos hizo un discurso televisivo confirmando que abdicaría en favor de su hijo, el Príncipe de Asturias, quien fue coronado Rey Felipe VI el 19 de junio.

Su imagen se vio aún más dañada en 2018 cuando surgieron detalles de una supuesta amante e irregularidades financieras. El rey emérito anunció que se retiraba de sus funciones oficiales en junio de 2019.

Tras las crecientes peticiones para que se investigara la supuesta corrupción, la Familia Real dijo que renunciaría a cualquier herencia de Juan Carlos en marzo de 2020.

En junio, la Corte Suprema anunció una investigación sobre los supuestos negocios del rey emérito con Arabia Saudita. El 3 de agosto, tras nuevas acusaciones, Juan Carlos dijo que se iba del país.