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Sin mascarillas transparentes, los niños sordos en el limbo educativo

Un profesor utiliza el lengua de signos al comienzo del nuevo año escolar en un aula especial para niños sordos, en Ramonville, en el suroeste de Francia.
Un profesor utiliza el lengua de signos al comienzo del nuevo año escolar en un aula especial para niños sordos, en Ramonville, en el suroeste de Francia.   -   Derechos de autor  REMY GABALDA/AFP
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Los niños de toda Europa por fin han retomado su aprendizaje después de meses de cierre de escuelas debido al coronavirus.

Pero mientras la mayoría sigue adelante con su educación, los niños sordos han quedado al margen.

La exigencia de utilizar mascarillas en las aulas ha dejado a las personas con problemas de audición luchando por entender lo que dice el profesor.

Los activistas dicen que la situación podría resolverse con el uso de mascarillas transparentes, que permitirían que los niños vuelvan a leer los labios. Pero gran parte de países europeos importantes aún no han aprobado dichas mascarillas, dejando a los jóvenes con soluciones improvisadas.

"Cuando mi hijo llegó el primer día a clase él nos dijo que no se había enterado de nada, a causa de las mascarillas", dice María Navarrete de Valencia, España, madre de Fran, un adolescente de 14 años con sordera congénita en ambos oídos.

"Si esto sigue así, yo sé que este va a ser un curso en el que él va a hacer lo que pueda, y ya está."

"Como no se acelere la homologación de las mascarillas, todo el esfuerzo que ha hecho Fran se va a ir un poco por tierra"

"Yo espero que lo de las mascarillas accesibles llegue pronto, y que esta barrera no se agregue a las tantas que tienen a lo largo de su vida"

"Es algo que tiene que hacerse rápidamente, de una manera sencilla, y tiene que ponerse en marcha lo antes posible, porque si no, ¿por qué van al colegio?“

Las mascarillas transparentes permiten a las personas sordas ver las expresiones faciales y los movimientos de los labios de sus interlocutores, lo que es vital para que entiendan lo que se dice.

Francisco Seco/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved
El eurodiputado húngaro Adam Kosa lleva una mascarilla transparente mientras asiste a una sesión plenaria en el Parlamento Europeo en Bruselas.Francisco Seco/Copyright 2020 The Associated Press. All rights reserved

Pero no hay ningún modelo disponible en Alemania, Bélgica, Francia, Irlanda e Italia que haya sido aprobado como seguro por la administración competente de estos países.

Algunas empresas u organizaciones han fabricado mascarillas transparentes pero estas no han sido aprobadas por las autoridades, lo que significa que existe la posibilidad de que sean inseguras o tengan defectos, como que sean incómodas de utilizar o que se empañen.

Giuseppe Petrucci, presidente de la Junta Nacional de Sordos de Italia, dijo a Euronews: "Desde el comienzo de la cuarentena, la Junta Nacional de Sordos ha pedido la adopción y difusión de mascarillas faciales transparentes homologadas, para garantizar la lectura segura de los labios y al mismo tiempo la protección de los estudiantes, el personal y los profesores.

"El aislamiento que ya sufren las personas sordas está aumentando considerablemente debido a la pandemia, y es necesario establecer nuevos servicios y herramientas para garantizar la protección de un grupo de la población particularmente débil y en situación de riesgo".

"Se trata de una situación grave porque las mascarillas comunes que se han difundido hasta la fecha hacen que el acceso a la comunicación sea aún más problemático, si no imposible, al cubrir la boca, ocultando así gran parte de la expresión facial".

Anja Gutjahr, portavoz de la Federación Alemana de Sordos, concuerda.

"Para los estudiantes sordos que dependen del apoyo de una imagen clara de la boca para comunicarse, las mascarillas son desventajosas", dijo”.

"Algunas escuelas utilizan viseras en lugar de mascarillas para evitar cubrir las expresiones y gestos faciales y la imagen de la boca, pero una visera también puede ser reflectante y no es tan segura como el uso de una mascarilla".

Giuseppina Covino, secretaria general de la Unión Europea de Estudiantes Sordos, indicó que el uso del lenguaje de señas no era una solución porque cada estudiante necesitaría su propio intérprete. Además, gran parte de lo que se comunica a través de este lenguaje depende de lo que se muestra con las expresiones faciales, por lo que también sería difícil implementarlo si se utilizan mascarillas tradicionales.

"La pandemia ha afectado en gran medida la educación de los estudiantes sordos porque con el comienzo de las clases no fue posible que todos recibieran la asistencia adecuada", dijo.

"El uso de las mascarillas hace que la participación de los estudiantes sordos sea mucho más difícil ya que la mayor parte del tiempo tienen que leer los labios de sus interlocutores. Con las mascarillas tradicionales, esto se hace imposible”.

"Con la adición del lenguaje de señas, el problema se resolvería parcialmente, pero se debería garantizar un intérprete de lenguaje de señas para todas las personas sordas- y esto no es lo que está sucediendo ahora".