Última hora
This content is not available in your region

Bayern-Sevilla, una prueba piloto de la UEFA que contará con público en las gradas

euronews_icons_loading
Bayern-Sevilla, una prueba piloto de la UEFA que contará con público en las gradas
Derechos de autor  AP Photo/Kerstin Joensson
Tamaño de texto Aa Aa

Todo listo en Budapest para la gran final de este jueves entre Bayern de Múnich y Sevilla por la Supercopa de Europa. En la capital húngara, bares y clubs de fans serán algunos de los lugares más socorridos para ver el partido, después de que tanto el primer ministro de Baviera Markus Söder como el propio entrenador del equipo alemán, Hans-Dieter Flick reconocieran no ver con buenos ojos la decisión de que haya público en las gradas del Puskas Arena. Muchos hinchas alemanes han optado por quedarse en casa.

"Los que regresen a Alemania probablemente tendrán que hacer frente a una cuarentena", nos cuenta László Mayer, del club de fans del Bayern de Múnich en Budapest. "Y hay muchas pruebas que hacer, antes de salir a Hungría y también al volver a Alemania. Así que sí, ayer nos informaron de que muchos han cancelado su viaje. Creo que solo llegarán unos cientos de aficionados".

Una prueba piloto

Y es que la UEFA ha convertido este partido en una especie de prueba piloto, permitiendo la entrada en el estadio a un total de 20.000 espectadores, lo que supone un tercio del aforo máximo del mismo. Por supuesto, los aficionados deberán llevar máscara y mantener la distancia de seguridad, pero para muchos estas medidas no son suficientes:

"No creo que un partido de fútbol sea tan importante como para que no se pueda organizar sin espectadores, teniendo en cuenta la situación actual", opina un ciudadano. Cerca del estadio, otra joven opina parecido: "No me parece bien y no quiero que lo hagan, se trata de mucha gente. Es el mejor escenario posible para la propagación del virus".

El de este jueves será el primer partido de fútbol a nivel internacional desde el inicio de la pandemia con espectadores en las gradas, jugándose además en una ciudad considerada por Alemania "zona de riesgo" y que estos días hace frente a un importante repunte de contagios. El alcalde Budapest, sin competencias en este asunto, culpa al Gobierno de Viktor Orban de lo que pueda pasar.

El pasado 17 de junio, el día en que la UEFA optó por Budapest como sede de la Supercopa, solo se registró un caso de coronavirus en Hungría. A lo largo del verano parecía una buena idea organizar el partido con espectadores, pero esta decisión no se ha alterado a pesar del auge de la pandemia en este país. El tiempo dirá cuán buena fue la decisión tomada.