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El BCE advierte que la nueva ola de COVID-19 erosionaría aún más la economía mundial

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El BCE advierte que la nueva ola de COVID-19 erosionaría aún más la economía mundial
Derechos de autor  AFP
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La pandemia de la COVID-19 sigue siendo la principal fuente de incertidumbre para la economía mundial.

El último boletín del Banco Central Europeo (BCE) asegura que la nueva ola de contagios resurgirá la desconfianza de los consumidores e inversores dentro de la zona del euro.

A pesar del ligero repunte de la proyecciones en mayo, tras la reactivación gradual de las economías europeas, los expertos del BCE señalan que el PIB de la zona del euro se contrajo casi un 12% en el segundo trimestre de 2020 y se prevé una caída del 8% para finales de año.

Para el resto del mundo, el PIB anual se contraerá un 3,7% , aunque experimentará un incremento del 6% en 2021.

Bajo este conexto, la institución europea sigue considerando necesario un amplio estímulo monetario para apoyar la recuperación económica y salvaguardar la estabilidad de los precios a mediano plazo.

España y Francia son los países que más han usado los avales públicos

El documento también considera que "la demanda de préstamos bancarios del sector empresarial se ha disparado hasta alcanzar niveles récord desde marzo de 2020", por la necesidad de liquidez de las empresas debido a la pandemia.

Desde que los programas se han puesto en marcha en abril, las empresas han obtenido préstamos garantizados por unos 120.000 millones de euros en Francia (5 % del endeudamiento bruto de las empresas) y por 100.000 millones de euros en España (11 % de la deuda bruta).

En España, las empresas han utilizado más los préstamos garantizados porque han faltado otras medidas de alivio fiscal, como moratorias del pago de la deuda y ayudas estatales directas.

En Francia, estos préstamos se han utilizado más porque el precio han sido muy favorable, sobre todo durante su primer año de vigencia.

En cambio, su uso ha sido más moderado en Italia, unos 55.000 millones de euros, que representan en torno al 4 % del endeudamiento bruto, y en Alemania, aproximadamente 45.000 millones de euros, o alrededor del 2 % de la deuda bruta.