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Tensión en la UE | ¿Viktor Orbán va de farol o tiene un as en la manga?

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Tensión en la UE | ¿Viktor Orbán va de farol o tiene un as en la manga?
Derechos de autor  Johanna Geron, Pool via AP
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Hungría y Polonia han sorprendido a sus socios europeos al bloquear el nuevo presupuesto plurianual de la UE y el paquete de estímulos económicos para combatir la crisis generada por la pandemia porque se oponen a que su desembolso esté ligado al respeto del estado de derecho. Muchos en la UE pensaron que ambos países iban de farol, pero si observamos sus previsiones del PIB, su déficit público o su deuda pública bruta, vemos sus números son mejores los de la mayoría de sus socios europeos. No necesitan tanto el dinero como otros países que rondarán o superarán el 10% de retroceso en su PIB.

Hungría tiene además grandes reservas en moneda extranjera. Días antes del veto emitió con éxito 2.500 millones de euros en bonos del Estado en el mercado internacional.

"Teniendo en cuenta estos factores", explica el analista Attila Weinhardt, "incluso ante una profunda recesión, y con la incertidumbre sobre los fondos de la UE, el presupuesto húngaro está en una posición estable. No veo ninguna vulnerabilidad que permita chantajear o romper la voluntad del Gobierno húngaro, como él mismo dice. En definitiva, no veo la posibilidad de presionar al Gobierno húngaro lo suficiente para obligarlo a firmar un acuerdo que no quiere firmar", afirma.

El único signo de nerviosismo en los mercados húngaros fueron las prisas cambiarias. Los mercados se precipitaron en la compra de euros, dólares y oro, pero no fue por el veto, sino que se debió a una breve subida del tipo de cambio del florín.

"Es cierto que el florín se fortaleció en comparación con el euro, se podía comprar un euro por alrededor de 355 florines, que es un precio horriblemente alto si lo comparas con los años anteriores. Pero este año es bastante bueno, así que mucha gente comenzó a comprar dólares o euros. Eso llevó a una pequeña explosión, nuestras reservas se agotaron, pero sólo duró unos pocos días", explica Dávid ABLONCZY, propietario de una casa de cambio.

"Muchos analistas occidentales dan por hecho que Viktor Orbán se está echando un farol y que Hungría necesita el dinero del Fondo de la Próxima Generación tanto como cualquier otro Estado miembro, pero parece que el Gobierno húngaro se preparó para las consecuencias económicas del veto, y la población no está realmente preocupada, por el momento", concluye el periodista de euronews Gabor Tanacs desde Budapest.