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Atenuadores de olas contra la erosión en Marseillan

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Atenuadores de olas contra la erosión en Marseillan
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El lido de Marseillan: un tramo de costa de doce kilómetros que une Marseillan con Sète, en el sureste de Francia. Esta estrecha franja ha sido el escudo natural del Estanque de Thau, una laguna costera conectada con el mar. El lido y la laguna forman un biotopo único, amenazado durante décadas por la erosión y las tormentas y ahora un poco más resguardado, gracias a colosales obras de infraestructura que comenzaron hace diecisiete años y acabaron en 2019.

Yvon Iziquel ha vivido el proceso de obras para consolidarlo y también para proteger la Laguna Thau. Es el responsable de espacios naturales de Sète Agglopole Mediterranée: "La idea principal del proyecto era decir que no íbamos a poner en marcha obras para luchar contra el mar y la erosión, al contrario íbamos a intentar afrontarlas. Vamos a devolverle al mar su espacio y para eso vamos a desplazar la carretera para poder reconstituir una playa de 70 metros de ancho con estas dunas que la protegen".

Se trata de una línea de dunas artificiales con plantas para fijar la arena. El proyecto también incluye, entre otras cosas, una vía verde, aparcamientos ajardinados y una nueva carretera justo al lado de la vía del tren.

El presupuesto total del proyecto asciende a 55 millones de euros, de los cuales el 28% proviene de la Política de Cohesión de la UE y el 72% restante del Estado francés, la región y el departamento, según Sète Agglopôle Méditerranée.

Hay mucho en juego para proteger el Lido de Marseillan, ya que la laguna de Thau es una cuenca para la viticultura y la producción de marisco. Solo la laguna proporciona el 80 por ciento de las ostras y mejillones mediterráneos. Si el Lido desapareciera y el mar, que es más salino, invadiera la laguna, estaría en peligro el ecosistema y la economía.

Laurent Arcella está al frente de un criadero de ostras. Tiene su propio restaurante, Atelier&Co., en Loupian. La situación es de riesgo permanante:"Somos de 500 a 550 cultivadores de ostras, de empresas ... Eso representa entre dos mil y cinco mil puestos de trabajo en la actualidad. Si el cultivo de ostras se detiene mañana, será un desastre económico, pero también será un desastre medioambiental. Nos ganamos la vida con nuestro oficio. Representamos una tierra y podemos mostrársela a la gente durante todo el año para encontrar turismo".

El atenuador de oleaje es la pieza clave de este proyecto. Está bajo de la última línea de olas, a 350 metros del lido, una pieza geotextil de 2'4 km de largo, sumergido y relleno de arena, para romper y debilitar las olas. Una solución innovadora de la que están orgullosos.

El alcalde de Séte, Franç´ois Commeinhes, es también presidente de Agglopôle: __"El problema de la erosión costera es el mismo en Francia, España, Israel, Senegal o Florida. Y, por supuesto, tenemos cada vez más representantes de comunidades de todo el mundo que vienen a ver el efecto y el resultado de estos atenuadores de olas".

Nadie detiene la erosión pero el lido de Marseillan ha ganado en arena y en tiempo.