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ESTADOS UNIDOS | Mujeres hispanas víctimas económicas de la pandemia

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Por Isidro Murga con afp
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Aleida Ramírez junto a un grupo de vecinas en California
Aleida Ramírez junto a un grupo de vecinas en California   -   Derechos de autor  AFPTV
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Cuando los restaurantes cerraron en California por culpa de la pandemia, el mundo se vino abajo para Aleida Ramírez. Madre soltera, perdió su trabajo como camarera y su vida inició un peligroso descenso a los infiernos. En unos meses, Aleida, que vive con su hija y un sobrino autista, quemó los ahorros de toda una vida. Al llegar octubre tuvo que tomar una difícil decisión:

"Al principio, estaba bien, en agosto y septiembre, pero luego llegó octubre y me dije: 'No puedo, tengo que elegir qué puedo pagar: ¿comida o alquiler?", explica Aleia, que pronto descubrió que no estaba sola en ese círculo vicioso que ha dibujado la pandemia de pobreza, facturas impagadas y dependencia de los bancos de alimentos. Muchos de sus vecinos tampoco pueden pagar el alquiler.

"Sentía que estaba siendo una mala madre, que era irresponsable. Pero en realidad, cuando conocí a todos los demás pensé: 'Vaya, estamos todas en el mismo barco'. Muchas de nosotras somos madres solteras", sentencia.

La vida también se puso cuesta arriba para Marisol González, una inmigrante salvadoreña que ejercía como masajista en Nueva York. Tras perder su trabajo, tuvo que dejar su casa y alquilar una habitación para ella y su hija en un apartamento compartido. El dinero que gana limpiando casas un par de días a la semana apenas le alcanza para pagar el alquiler. Para poder comer a diario, Marisol depende de las ayudas. Desde hace siete meses aguarda largas colas todas las semanas para recibir una cesta de alimentos:

"Gracias a Dios que tenemos esta fruta y alimentos que podemos comer. Nos ayudan para sobrevivir la semana", explica.

La pandemia está siendo particularmente dura para la población latina de Estados Unidos, y en especial para las mujeres, muchas de las cuales solían trabajar en el sector servicios. Su suerte, como la de los más de 12 millones de personas desempleadas o sin ingresos que hay en el país más castigado por la pandemia, está en manos del Congreso. El paquete de ayudas de emergencia aprobado en primavera expira el día después de Navidad y la ley que prohíbe los desahucios lo hace en Nochevieja.