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Sí, fenómenos como Filomena son compatibles con el calentamiento global, y pueden ser más frecuentes

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Por Rafael Cereceda
Nevada histórica este fin de semana en Madrid
Nevada histórica este fin de semana en Madrid   -   Derechos de autor  Paul White/Copyright 2021 The Associated Press. All rights reserved
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Ahora que España se ha enfrentado a la mayor nevada en medio siglo y a temperaturas extremas, nunca antes registradas, muchos se preguntan si todo esto no pone en cuestión el calentamiento global. Algunos "negacionistas" no han tardado en citar la tormenta Filomena como la prueba de que el calentamiento global no es cierto. Nada más lejos de la realidad.

De hecho, según algunos modelos, el cambio climático puede propiciar que episodios como el que ha provocado la borrasca Filomena se produzcan más frecuentemente en latitudes medias.

Lo cierto es que se han sumado varios factores para provocar la "tormenta perfecta" que ha paralizado media España, empezando por la capital, Madrid.

La borrasca Filomena en realidad no llevó aire frío, sino aire más cálido y muy, muy cargado de humedad. De hecho, en otras partes del Mediterráneo se han vivido temperaturas excepcionalmente altas con Malta registrando 22º C, el récord para un mes de enero.

Este aire más cálido se encontró con el aire frío que llevaba varios días instalado en buena parte de Europa occidental provocando la situación a la que ahora se enfrenta España.

¿Qué tiene que ver el calentamiento global?

La doctora en Físicas y meteoróloga de Eltiempo.es Mar Gómez nos explica que el modelo más aceptado de los efectos del cambio climático, es que el calentamiento del Ártico debilita la corriente de chorro y provoca que fluctúe más, llegando hasta latitudes más septentrionales.

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Las corrientes de la estratosfera este 06 de enero de 2021, con el vórtice polar muy desordenadoEarth Nullschool

En invierno, esto significa que el frío polar pueda "escaparse" más al sur de lo habitual, así que los episodios de frío extremo en el hemisferio norte en invierno podrían hacerse más habituales. Bajo este modelo el mismo fenómeno también provoca olas de calor más frecuentes y más largas durante el verano.

El año pasado, a la inversa, la corriente de chorro y el vórtice de polar se mantuvieron muy estables y prácticamente no hubo invierno en muchas parte de Europa.

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El vórtice polar "normal" y extremadamente estable de enero de 2020earth.nullschool

Otro factor comunmente aceptado -y puramente lógico- es que el calentamiento global aumenta la humedad en la atmósfera (por la mayor evaporación) provocando borrascas con precipitaciones más intensas.

En este caso ha sido de nieve, por el frío que se había instalado en Europa, pero este otoño se ha batido el récord de tormentas en el Atlántico y en Europa se han sufrido serios episodios de inundaciones, que son cada vez más frecuentes.

El cambio climático no elimina la variabilidad del tiempo

Tampoco sería cierto afirmar que el frío de las últimas semanas y lo ocurrido con la borrasca Filomena sea una consecuencia del calentamiento global. Es demasiado pronto para decirlo y habría que hacer complicados estudios de atribución.

Lo que el cambio climático no provocará es que desaparezca la variabilidad de la meteorología. De nuevo Mar Gómez, nos explicaba que el tiempo meteorológico es como nuestro humor, que puede cambiar en cualquier momento. El clima se puede comparar a nuestro carácter que es más estable.

Al igual que podemos tener un estallido de mal humor aunque tengamos un carácter tranquilo, el calentamiento global no es para nada incompatible con situaciones como la que ha provocado el temporal Filomena. "Nada impide de momento que tengamos puntualmente episodios importantes de nevadas o inclusos inviernos rigurosos, pero la tendencia general se mantiene de aumento de temperaturas. Lo que cuenta es la tendencia y apunta al alza en temperaturas, aunque estos días veamos lo contrario. En el caso de Madrid ahora nieva menos que antes, pero puede seguir haciéndolo" explica Gómez.

Calentamiento estratosférico súbito en el Ártico y frío en latitudes medias

En los días previos a la tormenta Filomena se ha producido un calentamiento súbito en la estratosfera del Ártico. De hecho en la región del Polo Norte se están viviendo temperaturas mucho más altas de lo habitual.

Sin embargo el frío extremo se ha desplazado más al sur. En Europa, pero también se están batiendo récords en Asia.

Los desequilibrios en la temperatura del Ártico repercuten en el clima de todo el planeta y el hecho de que esté experimentando más calor de lo habitual -aunque provoque más frío en Europa o Asia- es totalmente coherente con la tendencia al calentamiento del Planeta.

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Anomalía de temperaturas a 500 hpa (estratosfera). El Ártico permanece más cálido de lo normal, el frío se desplaza a Europa y EEUUWXCHARTS

Todo apunta a varias semanas de frío extremo, el vórtice polar se debilita

Una de las consecuencias del calentamiento estratosférico del Ártico ha sido desplazar el vórtice polar, la corriente de aire muy frío que se suele mantener en torno al Polo Norte, en parte gracias a la corriente de chorro.

Mientras sobre el Ártico se mantienen temperaturas más altas de lo habitual, el vórtice polar, que además conecta el la estratosfera con la atmósfera (nuestro "tiempo").

Las últimas previsiones apuntan a que el vórtice polar podría seguir debilitado e instalado sobre Europa y Estados Unidos. Si se mantiene así, todo apunta a que esto desencadenará semanas de tiempo invernal extremo.

Los seis últimos años, los más calurosos en los registros

La tendencia al calentamiento global es difícilmente discutible a la vista de los últimos datos. El año 2020 fue el más cálido en los registros, empatado con 2016, y los últimos seis años son los más cálidos registrados según el último boletín de Copernicus, la red europea de observación terrestre.

"Los extraordinarios eventos climáticos de 2020 y los datos del Servicio de Cambio Climático de Copernicus nos muestran que no tenemos tiempo que perder. Debemos unirnos como comunidad global, para asegurar una transición justa hacia un futuro cero emisiones. Será difícil, pero el costo de la inacción es demasiado grande, por lo que los compromisos asumidos en el marco de nuestro Acuerdo Verde Europeo son muy necesarios", destacaba Matthias Petschke, Director de Espacio, Dirección General de Industria de Defensa y Espacio de la Comisión Europea, en la presentación del informe sobre las temperaturas de 2020.