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Jerusalén recupera la alegría del Domingo de Gloria

Por Escarlata Sánchez
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El Santo Sepulcro de Jerusalén
El Santo Sepulcro de Jerusalén   -   Derechos de autor  AP Photo
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En la misa del domingo de Pascua con bendiciones Urbi et Orbi, el papa Francisco pide un compromiso para "superar los retrasos y promover la vacunación internacional, especialmente en los países más pobres."

El papa mostró su apoyo a los jóvenes birmanos y pidió paz en el mundo y el regreso de los prisioneros de guerras como la de Ucrania oriental o la de Nagorno-Karabaj.

Francisco rogó por el pueblo haitiano, por el fin de la guerra en Siria e imploró para que israelíes y palestinos vuelvan a encontrar la fuerza del diálogo.

El papa no olvidó al personal sanitario que lucha en esta pandemia y destacó a los más frágiles para que puedan acceder a los tratamientos necesarios.

"La pandemia sigue y la crisis social y económica afecta principalmente a los más pobres y mientras ocurre esto, lo más escandaloso es que siguen los conflictos bélicos y se siguen incrementando los arsenales militares", lamentó el pontífice, quien rogó para que los líderes de todo el mundo frenen la carrera armamentista", dijo el papa Francisco.

El Santo Sepulcro de Jerusalén vuelve a ser el epicentro de la Pascua

Jerusalén recupera la Semana Santa y la alegría del Domingo de Gloria, a diferencia del año pasado, en que todo se canceló y el Santo Sepulcro quedó cerrado.

"Creo que este mundo está cansado y herido... agotado por la pandemia y por las muchas situaciones de miedo a la muerte y al dolor. Está agotado por tantas investigaciones vanas, que encuentra cada vez menos lo que buscan. Este es un mundo que necesita cada vez más una iglesia con los ojos abiertos por la mirada pascual, que sabe ver las huellas de la vida incluso entre los signos de la muerte", dijo Pierbattista Pizzaballa, patriarca latino de Jerusalén.

Aunque todavía sin peregrinos, por el cierre de las fronteras exteriores, la basílica del Santo Sepulcro vuelve a recibir a los fieles donde la tradición sitúa el epicentro de la Pascua.