Última hora
This content is not available in your region

España vacuna a los temporeros contra la COVID-19

euronews_icons_loading
Una temporera siendo vacunada en Lleida
Una temporera siendo vacunada en Lleida   -   Derechos de autor  AFP
Tamaño de texto Aa Aa

España, la huerta de Europa, se apresura a vacunar a sus temporeros contra la COVID-19, muchos de ellos extranjeros.

En Lleida, en la región de Cataluña, no quieren que vuelva a ocurrir lo del año pasado, cuando, junto con localidades limítrofes de la región de Aragón, la zona se convirtió en uno de los peores focos de infección del país.

Cada año, cuando comienza la temporada de recogida de la fruta llegan para trabajar ciudadanos de países del este, principalente de Rumanía, latinoamérica, el Magreb y el África subsahariana.

Amadi, un senegalés de 51 años, con residencia legal en España, explica que tenía "un buen trabajo en Girona, como soldador", pero que lo perdió debido a la pandemia. Ha estado "casi un año sin trabajo", antes de decidirse a trasladarse a Lleida.

A una docena de kilómetros de Lleida se encuentra Alcarràs, una localidad de unos 9.000 habitantes que se duplica durante la campaña de la fruta. Su alcalde recuerda lo mal que lo pasaron el año pasado, cuando surgieron los brotes y se decretaron confinamientos selectivos y fueron cerradas las cooperativas.

"Desde los ayuntamientos llevamos ya unos meses pidiendo que se vacunara a las centrales frutícolas, así como sus trabajadores, los trabajadores agrícolas, para evitar la cadena de transmisión del virus. Porque aquí tenemos una llegada de trabajadores, que vienen por la temporada de recogida de la fruta, que podemos doblar la población", explica Jordi Janés, alcalde de Alcarràs.

De momento, la Generalitat de Cataluña está vacunando a todos los temporeros que están trabajando, sea cual sea su edad. Pero , hay muchos inmigrantes, en situación irregular, que han llegado a la zona de Lleida y no han encontrado trabajo. Hay albergues, pero no hay sitio para todos. Su situación precaria, viviendo en la calle o en pisos hacinados, preocupa a los vecinos. Muchos reclaman vacunas para todos.