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Aumenta la presión para Frontex

Por Alberto De Filippis
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Aumenta la presión para Frontex
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Frontex, la Agencia Europea para la Gestión de las Fronteras Exteriores, está de nuevo en el centro de la polémica. Hace unas semanas el Tribunal de Cuentas Europeo criticó los enormes costes operativos, de unos 450 millones de euros anuales, dados sus malos resultados.

Pero la lista de quejas es larga. Frontex también está acusada de participar en devoluciones ilegales destinadas a evitar la entrada de migrantes, pero también de posibles refugiados.

La directora de una de las ONG más antiguas activa en el Mediterráneo, Regina Catrambone, co fundadora de MOAS, explica que los problemas vienen de arriba: Debo decir que desde hace años, a través de sus políticas migratorias y principalmente con Frontex, se externalizan las propias fronteras trasladándolas a países vecinos como sucedió con Turquía… La misión de Frontex, según el artículo 47 del reglamento Frontex, indica claramente que su funcionamiento debe actuar con pleno respeto a los derechos fundamentales ... Frontex actúa con un mandato otorgado por los estados europeos, de modo que lo que hace Frontex es lo que Europa le dice que haga ".

Paradójicamente, los conservadores europeos comparten algunas de las acusaciones contra Frontex. Una de las quejas es la falta de coordinación entre la Unión Europea y sus agencias. “Me parece que hay un ataque contra una Agencia Europa que tiene una motivación puramente política. Las razones probablemente estén bien fundadas y son sagradas, como es el desperdicio de recursos. Creo que en realidad es una excusa para atacar a una agencia europea que trabaja o debería trabajar (a pesar de todas las ineficiencias) para controlar y frenar la inmigración ilegal masiva, cree el eurodiputado de CRE, Vincenzo Sofo.

Frontex se defiende del fuego cruzado y cuestiona el mismo sistema acusatorio con el que fue atacada para justificar su trabajo. “Ya ha habido dos investigaciones sobre esto. Uno incluyó a miembros de las autoridades nacionales y de la comisión europea y ambas investigaciones no han encontrado pruebas de violaciones de los derechos humanos en las operaciones de Frontex en Grecia. En los últimos años, Frontex ha gastado mucho y ha sido un gran reto para todos. No creo que se nos acuse de derrochadores. El tribunal dijo que podíamos ser más eficaces y estamos trabajando mucho en ello”, apunta el portavoz de Frontex, Chris Borowski.

El problema de la gestión de los flujos migratorios está lejos de resolverse. La Unión Europea sigue actuando sin una línea clara y la falta de control e intención conduce a situaciones complicadas que ponen a la UE y sus agencias en entredicho.