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El Gobierno húngaro convierte su consulta nacional en toda una proclama política

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Por Euronews en español
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El Gobierno húngaro convierte su consulta nacional en toda una proclama política
Derechos de autor  AP Photo
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Los primeros formularios de la última consulta nacional húngara ya están en los buzones de los ciudadanos. Y no han dejado a nadie indiferente. Las cuestiones planteadas por el Gobierno son prácticamente proclamas de sus polémicas leyes sobre la homosexualidad o la migración, así como ataques a Bruselas y George Soros, a los que se les acusa de estar intentando tumbar al Gobierno de Viktor Orbán.

La pregunta número 10, por ejemplo, es la siguiente: "Una vez concluya la pandemia, George Soros volverá a atacar a Hungría, porque los húngaros se oponen a la migración ilegal. Algunos dicen que Hungría debería resistir la presión de las organizaciones de Soros, y otros que Hungría debería ceder en el debate sobre la migración. ¿Usted qué opina?.

Otra de las cuestiones planteadas en esta curiosa consulta es la siguiente: "Algunos dicen que una vez concluya la pandemia y por espacio de dos años debemos detener toda la migración por razones de control de la enfermedad, ya que los migrantes podrían llevar nuevas mutaciones del virus al país. Los burócratas de Bruselas dicen que no podemos rechazar a los inmigrantes que lleguen durante la pandemia. ¿Usted qué opina?.

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Orbán, en campaña

Los expertos en encuestas tienen claro que, aunque la consulta se asemeja a un sondeo de opinión pública, en verdad está muy lejos de serlo: "El instrumento más habitual de estas consultas es comenzar las preguntas con una afirmación que el encuestado tiene que aceptar como un hecho, reflexionar sobre ello y definir su propia actitud al respecto", recuerda el analista Endre Hann.

En las calles de Hungría, todo tipo de opiniones sobre la controvertida encuesta: "Definitivamente no la voy a rellenar porque c**reo que es propaganda del Gobierno**, al que no quiero apoyar de ninguna manera, ni siquiera contestando", dice una mujer.

Otro ciudadano, por contra, asegura que "si alguien, especialmente el Gobierno nacional húngaro, me hace preguntas en el marco de una consulta, por supuesto que las responderé y daré mi opinión, que es totalmente positiva".

"Hacen preguntas cuyas respuesta son obvias", bromea otro hombre. "¿Quiere usted cien mil forines, señor? ¿Qué dices a eso?".

A medida que la epidemia va disminuyendo, y según algunos analistas políticos, el partido de Orbán parece tratar de recuperar la iniciativa política, orientando el discurso público hacia determinados temas. Una especie de precalentamiento de cara a la campaña electoral.

"Por supuesto, la mayoría de los votantes de la oposición romperán esta consulta nacional y la tirarán a la basura en cuanto la vean", aclara el analista Róbert László, del Instituto Political Capital. "Pero es una forma de reforzar el compromiso de sus propios votantes".

Los formularios de la consulta nacional deben devolverse antes del 25 de agosto. Si se devuelven.