Última hora
This content is not available in your region

¿Por qué las personas con transplante de órganos tienen mucho más miedo a la COVID?

Access to the comments Comentarios
Por Euronews en español
euronews_icons_loading
Andrea, transplantada de hígado
Andrea, transplantada de hígado   -   Derechos de autor  AFP
Tamaño de texto Aa Aa

Poco a poco, la vacunación contra la COVID-19 nos va dejando retomar nuestras antiguas rutinas sin miedos. Volver al gimnasio o al cine ya no es una actividad de riesgo.

Aunque, desgraciadamente, no todos pueden decir lo mismo.

Esperando poder volver a la vida anterior

Rafael García recibió un transplante de pulmón hace cinco años. Es consciente de que las personas como él desarrollan una respuesta inmune más débil a la vacuna. Por eso sigue prefiriendo lugares apartados como este, a las afueras de Madrid.

"Este sitio para mí me da tranquilidad y seguridad, tranquilidad porque no estoy pendiente de si me puedo contagiar, y seguridad porque sé que no va a ocurrir nada. Suelo llevar mascarilla quirúrgica en exteriores aunque no haya nadie. Y de momento este es mi sitio de relax. A esperar a que todo mejore, a que todo el mundo este vacunado y podamos volver a hacer la vida anterior".

'No voy a hacer el tonto por cualquier cosa'

Andrea López Robles también extrema al máximo las precauciones.

"Yo creo que mi hígado lo tengo que cuidar todos los días y soy bastante consciente de que estoy viva gracias a ello. Yo estuve a punto de morir, pero a horas, días de morir, lo tengo muy presente y no voy a hacer el tonto por cualquier cosa.

Lo que es reuniones de 5 o más de 10 personas me da bastante miedo y por ahora lo evito todo lo que puedo. La gente utiliza ahora mismo el transporte público, entiendo por qué lo necesitan, pero a mí me da bastante, bastante miedo y desde que empezó la pandemia en marzo de 2020 no he cogido ningún transporte público".

Por qué la vacuna los inmuniza menos

Estela Paz Artal, jefa de inmunología del Hospital 12 de octubre de la capital española, nos explica por qué el riesgo en estos casos es mayor.

"La respuesta a la vacunación de los pacientes trasplantados es subóptima de tres maneras, o es inadecuada e insuficiente de tres maneras: Primero porque es más lenta que la respuesta a la vacuna que se pone en marcha en los sujetos normales, segundo porque es menos potente o se desarrollan menos células de protección y menos anticuerpos y, tercero, porque esa respuesta la alcanzan muchos menos sujetos si los comparamos con población normal".

Esta especialista propone tres formas de aumentar la inmunidad de los transplantados: administrar más dosis de la vacuna, dosis más potentes o aplicar una fórmula con una mezcla de distintos tipos de ellas.