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"Dejen de hablar con los talibanes", pide una ex alcaldesa afgana

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Por Ana LAZARO  & Maria Psara
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Zarifa Ghafari, ex alcaldesa de Maidan Shar, Afganistán
Zarifa Ghafari, ex alcaldesa de Maidan Shar, Afganistán   -   Derechos de autor  Maria Psara, Euronews
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Zarifa Ghafari fue una de las primeras alcaldesas en Afganistán, y también la más joven. Llegó al cargo con apenas 26 años.

Ni las amenazas de muerte, ni el asesinato de su padre, le impidieron hacer su trabajo. Pero el pasado agosto, tras la llegada al poder de los talibanes, optó finalmente por abandonar su país.

"El día que cayó Kabul vi cómo cambiaban las cosas en apenas unas horas. Fue impactante. Fue una conmoción y seguirá siendo una conmoción. El electrochoque que sintió la comunidad internacional y el terror que sintió la gente... fue mucho peor para nosotros", afirma la ex alcaldesa de Maidan Shar.

Logró escapar con su familia escondida en un coche. Durante el viaje, permaneció acurrucada en el espacio para los pies, cubriéndose cada vez que pasaban por un puesto de control talibán. Finalmente logró llegar a Alemania.

"Yo traté de convencer a mi familia para que me dejara quedarme. Estuve buscando el modo para no tener que irme. Pero al final tuve que hacerlo. Y en el momento en que subí al avión, fue más difícil que la pérdida de mi propio padre. Mientras subía al avión, sentía que estaba alejándome de un miembro de mi familia, un miembro muy importante, mi nación, que es Afganistán", recuerda Ghafari.

Ahora trata de presionar a la comunidad internacional para que defienda los derechos de las mujeres en Afganistán. En Bruselas, ha participado en una conferencia organizada por "Friends of Europe", desde donde ha lanzado un mensaje a la Unión Europea.

"Dejen de hablar con el gobierno talibán. Es una forma de reconocimiento y les hace sentirse poderosos. Les da alas para hacer lo que les da la gana en Afganistán", advierte. "Y si les dan dinero, asegúrense de que esos dórales o esos euros llegan a quienes lo necesitan, asegúrense de que se usan para el bien de la gente".

El sueño de Ghafari es volver algún día a Afganistán. Pero hasta entonces, afirma que seguirá luchando por los derechos de las mujeres en su país.