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El agujero de la capa de ozono vuelve a niveles récord: ¿Cómo afecta al clima?

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Por Rafael Cereceda
Los agujeros de ozono de la Antártida no son sólo una cuestión de radiaciones ultravioletas para los pingüinos y las algas, pero sus impactos aún no se comprenden del todo.
Los agujeros de ozono de la Antártida no son sólo una cuestión de radiaciones ultravioletas para los pingüinos y las algas, pero sus impactos aún no se comprenden del todo.   -   Derechos de autor  Natacha Pisarenko/Copyright 2019 The Associated Press. All rights reserved.

¿Lo que ocurre en la estratosfera se queda en la estratosfera? ¿Cómo influye en el clima y la meteorología el agujero de la capa de ozono? Según los datos del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de la red europea Copernicus esta temporada 2021 el agujero de la capa de ozono de la Antártida vuelve a estar en niveles récord, tanto en extensión como en profundidad, a pesar del histórico esfuerzo internacional para prohibir los gases CFC que favorecen la destrucción de ozono.

Después de un agujero de ozono especialmente pequeño en 2019 que provocó una ola de optimismo, el año pasado el agujero de ozono volvió a ser bastante grande, y además se prolongó hasta finales de diciembre. Un hecho inédito. Este año también está rozando máximos históricos, tanto en tamaño como en profundidad, y no parece tener visos de cerrarse, aunque en principio debería haber alcanzado su máximo anual.

Copernicus Atmosphere Monitoring Service
Superficie del agujero de ozono del Hemisferio Sur. Este 2021 (en rojo) flirtea con los máximos histótricos.Copernicus Atmosphere Monitoring Service

Pero más allá de la multiplicación de la radiación UV sobre el continente helado, ¿Cómo nos afecta el agujero de ozono? ¿Empeora el cambio climático y el calentamiento global, o es sólo una cuestión de pingüinos bronceados y radiación sobre las algas del fin del mundo?

Los primeros indicios apuntan a que el calentamiento global puede favorecer que se destruya el ozono de la estratosfera. Sin embargo el agujero de la capa de ozono también tiene efectos sobre el clima y la meteorología todavía bastante desconocidos para la ciencia.

Para intentar entender mejor los los efectos del agujero de ozono en el sistema climático de la Tierra, Euronews se puso en contacto con Vincent-Henri Peuch, Director del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera de ECMWF Copernicus.

El año pasado, un estudio publicado en la revista Nature veía una clara correlación entre una posible recuperación de la capa de ozono de 2019, que el estudio atribuía a la prohibición de los CFC del Protocolo de Montreal, y una "pausa" en las tendencias de la circulación atmosférica en el hemisferio sur.

A partir de la década de 1990, los científicos observaron varios cambios en los patrones meteorológicos del hemisferio sur que se atribuyen a la destrucción de ozono. Entre ellos, la reducción de las precipitaciones sobre Australia o la ampliación del cinturón de lluvias tropicales de Sudamérica hasta Uruguay o el norte de Argentina, abriendo nuevos campos para la agricultura en tierras que antes eran demasiado secas.

El estudio de Nature se actualizó en enero de 2020, justo después de que el agujero de la capa de ozono alcanzara el tamaño más pequeño jamás registrado, lo que generó optimismo sobre su evolución en el futuro.

NASA Goddard Space Flight Center edited by euronews
Superficie del agujero de ozono en septiembre. El pequeño récord de 2019 creó un ambiente de optimismo en torno a la evolución del agujero de ozono.NASA Goddard Space Flight Center edited by euronews

¿Cantar victoria demasiado pronto?

Después llegó la temporada de 2020, cuando los científicos observaron el agujero de ozono más duradero jamás registrado, que se prolongó hasta finales de diciembre, con una enorme superficie de casi 25 millones de metros cuadrados en su punto máximo.

Y ahora la capa de ozono vuelve a comportarse de forma inesperada este año, con un crecimiento repentino en septiembre, de nuevo hasta niveles récord.

Mientras tanto, en el otro extremo del planeta, un sorprendente agujero de ozono en el Ártico apareció en marzo de 2020, justo en lo más duro de los confinamientos por la COVID-19. Dos estudios recientes indican que podría deberse al calentamiento global informa el Washington Post.

A propósito del estudio de Nature de 2020, Vincent-Henri Peuch cree que quizá hayamos cantado victoria demasiado pronto. "El trabajo decía que el Protocolo de Montreal de reducción de gases había permitido no sólo hacer desaparecer el agujero de la capa de ozono, sino también contrarrestar la progresión del vórtice polar hacia el Polo Sur empujándolo hacia afuera". Se publicó en 2020, después de un agujero de ozono especialmente pequeño. Creo que fue un poco atrevido, porque hemos visto que hay una variabilidad muy fuerte de un año a otro".

¿Todo eso para nada?

¿Significa esto que el Protocolo de Montreal para prohibir los gases que agotan la capa de ozono es ineficaz? No, en cuanto a la reducción de los gases CFC, dice el director del CAMS. "Estamos en el camino correcto. En cuanto al cloro y el bromo, los niveles han empezado a disminuir desde el Protocolo de Montreal, pero en lo que respecta a la capa de ozono aún no tenemos signos de una recuperación adecuada".

El calentamiento global, al enfriar la estratosfera, favorece la destrucción de ozono. "Si seguimos evitando las emisiones de CFC, volveremos a la normalidad, pero más lentamente de lo previsto, posiblemente debido al cambio climático", explica Peuch a Euronews. "Esperamos que el agujero de la capa de ozono se cierre en 2060 o 2070, por lo que las escalas de dos o tres años no dan suficiente perspectiva".

¿Cuál es el impacto del agujero de ozono en el tiempo y el clima?

Está ampliamente aceptado que el agujero de ozono empuja el vórtice polar hacia el Sur, concentrándolo alrededor del Polo, y al reducirse, sus vientos también se hacen más fuertes. Además el calentamiento tiene tendencia a enfriar la estratosfera.

Esto ha tenido impactos en la circulación atmosférica del hemisferio sur. Los científicos comprenden bien algunos de estos impactos pero Vincent-Henri Peuch advierte que no hay que sacar conclusiones rápidas: "Se trata de fluidos, así que todo está conectado. Estos movimientos planetarios no son independientes, pero ¿cómo interactúan precisamente?".

"Es complicado detectar mecanismos de causa y efecto muy directos", dice Peuch. "Vemos las tendencias a largo plazo y conseguimos entender que si el vórtice polar es más pequeño, la Célula de Hadley podría hacerse más grande, y podemos saber cómo se podrían modificar los patrones meteorológicos, las precipitaciones aquí y allá".

CC Andrew Netherwood/ Global Change Biology, doi: 10.1111/gcb.12739 via The Conversation
Esquema, abajo, en azul, la corriente de chorro que crea el vórtice polar. A la derecha las diferentes células. Se cree que el agujero de ozono "empuja" las demás capasCC Andrew Netherwood/ Global Change Biology, doi: 10.1111/gcb.12739 via The Conversation

Para Peuch, aunque hoy en día los científicos del clima comprenden algunos de los lazos entre el agujero de ozono y los patrones meteorológicos, las interacciones entre la estratosfera y la troposfera no se conocen todavía muy bien. "Todavía es difícil que los modelos climáticos reproduzcan lo que ocurre en la estratosfera, tenemos muchas menos observaciones que para la troposfera".

Sería un sueño absoluto conectar las anomalías de la estratosfera con las tendencias meteorológicas, mejoraría increíblemente nuestra capacidad de previsión estacional
Vincent-Henri Peuch
Director del Servicio de Vigilancia de la Atmósfera ECMWF Copernicus

"Todavía tenemos mucho trabajo por delante para comprender adecuadamente la relación entre lo que ocurre en la estratosfera y los impactos a nuestro nivel, sobre los fenómenos meteorológicos, las lluvias, las tormentas, etc.", afirma. "Sería un sueño absoluto conectar las anomalías de la estratosfera con las tendencias meteorológicas, mejoraría increíblemente nuestras capacidades de previsión estacional, como para nuestro Servicio de Cambio Climático, pero hasta donde yo sé no existe ese modelo". Peuch cree que la ciencia tiene que seguir siendo humilde en cuanto a sus capacidades para establecer vínculos directos.

El agujero de la capa de ozono tiene en realidad un pequeño efecto de enfriamiento, ya que permite que se evacúen al espacio parte de los gases de efecto invernadero.

La radiación UV tiene algunos impactos en el ecosistema antártico, que aún no se comprenden del todo. Favorecen la descomposición de la materia orgánica aumentando la liberación de gases de efecto invernadero y calentando el océano. La radiación UV no tiene un efecto directo de calentamiento.

Su incidencia en el cáncer de piel, los ojos o los trastornos del sistema inmunitario es bien conocida.

Entonces, ¿Cuál es el impacto del cambio climático en el agujero de ozono?

El calentamiento global hace que nuestra troposfera sea más cálida, pero tiende a enfriar la estratosfera, reforzando la capacidad de destrucción del ozono del vórtice polar.

La destrucción de ozono afecta sobre todo al hemisferio sur durante la primavera (agosto-septiembre) porque en el polo sur se dan más a menudo las condiciones necesarias: frío extremo (-80º C), nubes estratosféricas polares y gases CFC para crear un agujero en la capa de ozono.

El dióxido de azufre, como el que está emitiendo ahora incesantemente el volcán de La Palma también es un gas capaz de destruir ozono cuando se encuentra en la estratosfera.

Según algunos estudios, el desconcertante agujero de ozono en el Ártico de marzo de 2020 fue posiblemente causado por temperaturas cálidas récord en el Pacífico Norte.

El diminuto agujero de ozono de 2019 en la Antártida fue provocado por un raro y repentino calentamiento de la estratosfera.

Así que es probable que el cambio climático haga que estas condiciones sean más frecuentes. "Esperamos que el cambio climático retrase la recuperación de la capa de ozono", dice Peuch, recordando que, dada la variabilidad de las temporadas anteriores, aún no podemos afirmar que haya una tendencia clara en la recuperación del ozono.