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Nicaragua y Honduras delimitan sus fronteras en el Golfo de Fonseca sin El Salvador

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Por Blanca Castro  con Agencia EFE
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Los presidentes Daniel Ortega y Juan Orlando Hernández, este miércoles 27 de octubre en Managua.
Los presidentes Daniel Ortega y Juan Orlando Hernández, este miércoles 27 de octubre en Managua.   -   Derechos de autor  Euronews vía agencias

En una inusitada reunión los presidentes de Nicaragua y Honduras, Daniel Ortega y Juan Orlando Hernández, acordaron definir sus fronteras en el Mar Caribe y en el Océano Pacifíco, incluyendo el disputado Golfo de Fonseca, un entrante protegido que comparten con El Salvador.

Con esta firma, Nicaragua reconoce que su frontera marítima en el Golfo de Fonseca es con Honduras, delimitación que había dictado La Haya en 1992. Durante el acto celebrado en Managua, los mandatarios coincidieron que el Golfo debe convertirse en una zona de paz.

"El Golfo de Fonseca debe ser una zona de paz y desarrollo, de crecimiento económico y de prosperidad para centenares de comunidades que dependen de toda la riqueza que posee. Esto lo vamos a alcanzar con el Plan de Desarrollo Sustentable del Golfo de Fonseca, que significa generación de empleos dignos para la población a través de la ejecución de obras de infraestructura y otras iniciativas", dijo Ortega.

El acuerdo deberá ser ratificado por los Congresos de ambos países y depositado posteriormente en las Naciones Unidas.

Por su parte, el Gobierno salvadoreño fue el gran ausente de la firma. El Salvador y Honduras disputan desde hace varios años la soberanía de isla Conejo en el Golfo de Fonseca, incluso protagonizaron una escalada bélica en 1969 con la llamada "guerra de las 100 horas" o "guerra del fútbol".

Tanto Ortega como Hernández invitaron "de manera cordial y respetuosa al Gobierno de Nayib Bukele a ser parte de su plan.

Los mandatarios estrecharon abrazos a pocas semanas que Nicaragua y Honduras concurran a elecciones generales, cuestionadas por sus actos de represión y faltas de garantías. Las encuestas revelan que sufren bajos niveles de popularidad, por lo que sus detractores tachan este acuerdo de cortina de humo.

Editor de vídeo • Blanca Castro