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¿Cómo planea la UE prohibir los productos ligados a la deforestación?

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Por Euronews en español
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¿Cómo planea la UE prohibir los productos ligados a la deforestación?
Derechos de autor  Andre Penner/AP

En otro paso para frenar el cambio climático provocado por el ser humano, La Unión Europea ha puesto sus ojos en el chocolate que comemos, el café que bebemos y el cuero que vestimos.

Bajo las nuevas reglas presentadas este miércoles, la Comisión Europea planea prohibir la venta de productos agrícolas obenidos en terrenos deforestados y degradados.

La lista inicial de productos objetivo son la soja, la carne de vaca, el aceite de palma, el cacao y el café, así como la madera.

420 millones de hectáreas menos

La iniciativa, de acuerdo con el Pacto Verde Europeo, intenta asegurar que los bosques del mundo permanezcan intactos y continúen absorbiendo el dióxido de carbono.

Mientras los bosques son descritos muchas veces como los pulmones del planeta, su mala gestión y los abusos cometidos suponen la principal causa del calentamiento global. Cuando una empresa tala un bosque o drena un humedal para dejar espacio a rebaños o al cultivo de madera, los árboles caídos liberan a la atmósfera el carbono que han estado almacenando.

El Panel Interguberamental del Cambio Climático (IPCC por sus siglas en inglés) calcula que el 23% de todas las emisiones de gas de efecto invernadero proceden de la agricultura, la silvicultura y otras manipulaciones del suelo, incluida la realizada para la alimentación del ganado. En los últimos treinta años, el mundo ha perdido 420 millones de hectáreas de bosque -un área mayor que toda la UE-, según Naciones Unidas.

Una propuesta revolucionaria

Entre los acuerdos alcanzados durante la COP26 se encuentra el de un mayor compromiso por parte de más de cien países para acabar con la deforestaión y la degradación del suelo para 2030.

La UE, uno de los firmantes, intenta ahora darle un mayor ímpetu a este movimiento mundial con un borrador de regulación para asegurar que los productos vendidos a los consumidores europeos están libres de deforestación.

"Esta propuesta es revolucionaria", ha asegurado el comisario europeo de medio ambiente, océanos y pesca Virginijus Sinkevičius. "No solo afecta a la deforestación ilegal sino a toda la deforestación provocada por la expansión agrícola".

Sinkevičius ha subrayado que la regulación se aplicará a todos los pasos de la cadena de suministro y tratará de la misma forma las exportaciones y las importaciones de la UE.

¿Cómo funcionará esta regulación en la práctica?

Las empresas de todos los tamaños, desde multinacionales a PYMES, que comercien con estos seis productos seleccionados estarán obligadas a seguir las normas, que operarán bajo un sistema de trazabilidad.

Se pedirá a las compañías que recopilen información detallada, incluidas coordenadas geográficas, sobre la granja o plantación donde sus bienes son producidos para probar el cumplimiento de los requisitos. Esta información será enviada digitalmente a los reguladores nacionales.

Si una empresa no consigue demostrar que sus productos son legales y libres de deforestación, se le prohibirá colocarlos en cualquier lugar dentro del mercado ´único europeo, que comprende los 27 Estados miembro, Islandia, Lichenstein, Noruega y Suiza.

Multas e incautación de los ingresos de las ventas

En caso de que la compañía ignore las normas y continúe con sus productos que no se ajustan a la normativa, el regulador nacional puede imponer multas por daño medioambiental, confiscar la mercancía ilegal e incluso incautarse de los ingresos obtenidos con su venta.

Los reguladores también serán los encargados de realizar inspecciones in situ si sospechan de algún incumplimiento.

Para guiar a las autoridades locales, la Comisión Europea establecerá un ranking de países según su riesgo de deforestación: bajo, estándar y alto. Los productos elaborados en naciones de alto resgo serán objeto de un mayor escrutinio y de reglas más estrictas.

La lista será pública, con el fin de dirigir a consumidores e inversores hacia mercados sostenibles.

¿Serán incluidos otros productos?

En principio, la regulación cubrirá seis productos: soja, carne, aceite de palma, cacao, café y madera.

Las reglas también se refieren a algunos productos derivados, como chocolate, cacao en polvo, cuero, contrachapado, palés, barriles y marcos de madera para pinturas, espejos o fotografías.

La Comisión considera que el consumo en la UE de estos artículos es lo que más agrava la deforestación. Según la ONG WWF, la UE es el segundo mayor importador de deforestación, solo por detrás de China y por encima de La India y Estados Unidos.

El comisario Sinkevičius ha destacado que la lista ha sido una decisión política y debería ser vista como un punto de partida, con la posiblidad de añadir gradualmente más productos, como la goma.

Por el momento la regulación cubrirá la deforestación relacionada con bosques y excluirá los daños provocados por el drenaje de humedales y turberas con fines agrícolas.

¿Cuándo entrarán en vigor estas medidas?

El borrador de la regulación tendrá que ser negociado y decidido por los Estados miembro y el Parlamento europeo. Después de que ambos colegisladores lleguen a un acuerdo, un proceso que podría llevar hasta dos años, las reglas entrarán en vigor.

De todas formas, la Comisión ha introducido una provisión que aplicará las reglas con retroactividad a todos los productos elaborados a partir de diciembre de 2020.

Francia, que asumirá la presidencia rotatoria del Consejo europeo el próximo mes de enero, ha anunciado que quiere priorizar el tema

Parece que existe un importante apoyo popular tras la iniciativa. Una consulta pública que ha precedido a la propuesta recibió más de 1.200.000 respuestas, la segunda más popular en la historia de la UE después del debate de 2018 sobre el cambio de hora.

¿Cuál ha sido la reacción ante la nueva normativa?

Las organizaciones ambientalistas han dado la bienvenida al proyecto como un paso importante en la lucha de la UE contra el cambio climático, aunque han expresado ciertas reservas sobre sus limitaciones.

"El proyecto de ley es una muy buena base que diferencia a la UE de sus aliados internacionales como Estados Unidos y el Reino Unido", ha comentado Anke Schulmeister, dirigente de la ONG WWF.

"La Comisión Europea debe ser muy flexible y reaccionar rápidamente a los cambios. Lo que puede ser muy seguro hoy podría no serlo mañana", ha dicho a Euronews respecto a los seis productos.

"Esta ley solo funcionará si hay una implementación adecuada por parte de las autoridades nacionales". Schulmeister espera que los colegisladores no diluyan el texto y que, al contrario, traten de extender la medida a más productos, como maíz, aves de corral y lácteos, y más ecosistemas en riesgo, como la sabana. "Serán promesas vacías o un paso adelante, concluye".

¿Qué pasará con los pueblos indígenas?

Greenpeace UE ha llamado el proyecto de ley "un destello de luz" y ha elogiado el mecanismo de trazabilidad. Pero ha criticado la ausencia de provisiones respecto a la ley internacional y los derechos de los pueblos indígenas.

La ONG Global Witness y el grupo de los Verdes del Parlamento europeo han expresado preocupaciones similares sobre omisiones y carencias en la propuesta, pero han felicitado su espíritu pionero.

COPA-COGECA, el grupo que representa los intereses de los granjeros y empresas agrícolas han advertido que la idea de valorar a los países según su riesgo de deforestación es incompatible con las reglas de la Organización Mundial del Comercio y podrían distorsionar la competencia tanto en el mercado europeo como en el mundial.

"La legislación debería tener una forma gradual de aplicación y proporcionar a los agricultores una amplia gama de soluciones alternativas, así como un plan para fortalecer la producción que ayude a reducir su dependencia de las importaciones", ha afirmado el grupo en una declaración enviada a Euronews.