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El jefe del grupo de derechos proscrito en Rusia dice que "nadie piensa renunciar"

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Por Reuters
El jefe del grupo de derechos proscrito en Rusia dice que "nadie piensa renunciar"
El jefe del grupo de derechos proscrito en Rusia dice que "nadie piensa renunciar"   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2021

Por Anton Zverev

MOSCÚ, 29 dic – El director del grupo ruso de derechos humanos Memorial dijo el miércoles que tanto él como sus colegas encontrarán la forma de continuar con su trabajo a pesar de las dos sentencias judiciales que les ordenan cerrar.

“No se derrota la memoria de los abuelos y bisabuelos de la gente tan fácilmente”, sostuvo Jan Raczynski en una entrevista.

El martes, el Tribunal Supremo ordenó a Memorial International, el grupo de derechos humanos más antiguo de Rusia, que se disolviera por no actuar con rigor bajo la denominación de “agente extranjero”.

El miércoles, otro tribunal ordenó el cierre del Centro de Derechos Humanos de Memorial, que proporciona ayuda legal a las víctimas de abusos contra los derechos y recopila una lista de presos políticos. La sentencia puso fin a un año de represión de la disidencia que no se había visto desde la época soviética. 

Jan Raczynski, presidente del consejo de administración de Memorial, dijo a Reuters en una entrevista en su sede de Moscú que se encontraría la manera de seguir documentando los crímenes de la era soviética, como el “Gran Terror” de Josef Stalin, así como los abusos de hoy en día.

“Esto (los crímenes de la era soviética) es un asunto que afecta a millones de nuestros conciudadanos y … es un problema de toda la antigua Unión Soviética”, dijo. “Así que, de una forma u otra, la gente hará este trabajo”.

Los críticos dicen que el asalto legal a Memorial es un intento por encubrir los capítulos más oscuros de la Unión Soviética, que no encajan con la narrativa del Kremlin de una Rusia resurgida sin motivos por los que avergonzarse.

“Hay gente que se lo está tomando mal (las decisiones judiciales) (…) porque dan su vida a algo que consideran importante y que, en muchos otros países, se les agradecería e incluso se les daría medallas. Aquí, vemos lo contrario”, dijo Raczynski.

“Pero nadie piensa renunciar. Algunos tendrán que buscar otro trabajo si las cosas van realmente mal, porque tienen que alimentar a sus familias. (Pero) tenemos la intención de seguir con todo este trabajo. No es sólo nuestro trabajo. Es un trabajo que la sociedad necesita”, añadió.