Argentina padece una ola de calor extremo

La Patagonia arde desde hace más de un mes y los fuertes vientos y altas temperaturas están empeorando la situación. El denso humo ha obligado a las autoridades a cerrar una parte de la ruta nacional 40, que conecta el norte y el sur de Argentina a través de los Andes. El estado de emergencia decretado ha permitido disponer de más medios para sofocar los fuegos, que incluyen aviones.
El director general del Parque Nacional Nahuel Huapi, Horacio Paradela, advierte de que el peligro está lejos de desaparecer: "Hay mucha caña seca. Lo que hay debajo de los árboles de este bosque, que es increíble de ver, es una bomba de tiempo, un material seco que se enciende y luego el fuego avanza rápidamente."
La ola de calor extremo que atraviesa el país se está haciendo notar también en Buenos Aires. Allí las autoridades están cambiando horarios y direcciones donde hacer tests publicando la información en internet.
Los ciudadanos, mientras, buscan un refugio. "La situación económica es muy difícil y bueno no nos podemos ir hasta las costas nuestras, que es a 400 o 500 kilómetros. Entonces decidimos venir acá que es un lugar gratuito tiene distanciamiento social", explica una mujer.
La ciudad ha llegado a superar los 41 grados centígrados, la segunda mayor temperatura desde 1906.