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Costa Rica | Hidrógeno verde, la energía limpia que puede revolucionar el país

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Por Carmen Menéndez  con AFP
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Paneles solares de las instalaciones de Ad Astra Rocket,
Paneles solares de las instalaciones de Ad Astra Rocket,   -   Derechos de autor  AFP

El futuro energético de Costa Rica podría pasar por el hidrógeno verde. Franklin Chang, un antiguo astronauta de la NASA, es el promotor de Ad Astra Rocket, una empresa de producción de hidrógeno con la que quiere revolucionar su país en una década.

Además del interés ecológico, esta fuente limpia permitiría aliviar la factura energética de Costa Rica, en especial, de hidrocarburos, que el país importa en su totalidad, con un coste de 2000 millones de dólares anuales.

"La gran mayoría de esa energía es todavía combustibles fósiles y se usa más que nada en el transporte, el transporte es el grueso del consumidor energético del país, y es ahí a donde nosotros hemos estado apuntando desde hace más de una década", explica Franklin Chang. 

Chang conoció las bondades del hidrógeno verde en uno de sus siete viajes al espacio como astronauta de la NASA. Ingeniero nuclear de formación, considera viable alimentar a corto plazo con su combustible limpio autobuses, camiones, barcos y hasta aviones.

También podría utilizarse en la producción de fertilizantes, acero, vidrio y cemento, entre otras industrias, que no pueden descarbonizarse de otra manera. 

¿Cómo se produce el hidrógeno verde?

¿Pero cómo se produce esa energía? Para empezar hay que descomponer el agua en hidrógeno y oxígeno por electrolisis, utilizando para ello electricidad de fuentes renovables, como explica Juan Ignacio del Valle, jefe de operaciones de Ad Astra Rocket. 

"Lo que nosotros hacemos en Ad Astra Rocket es hidrogeno verde, el cual se produce de la combinación de dos ingredientes: la electricidad renovable que obtenemos de la red eléctrica de Costa Rica y de nuestros paneles solares y la turbina de viento, y el otro ingrediente es el agua, que en este caso es agua que proviene de un pozo en las instalaciones donde nos encontramos", dice del Valle.

Apoyo de la NASA y de empresas como Toyota

Las instalaciones de la empresa disponen de 40 metros cuadrados de paneles solares, así como una turbina de viento y un electrolizador para descomponer el agua. Por el momento, la producción es escasa y con un precio aún elevado, pero ya han obtenido apoyo financiero de la NASA y de empresas como Toyota, que ha aportado los primeros cuatro vehículos ligeros propulsados por hidrógeno verde de Latinoamérica. También tiene un autobús donado por la ciudad de Connecticut, en Estados Unidos. 

Estos vehículos tardan entre cinco y quince minutos en cargarse en un dispensador de hidrógeno, muy parecido al de una gasolinera convencional.