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Las ONG en primera línea en Ucrania :“Europa aún no es consciente de la tragedia"

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Por Aleksandar Brezar
Una mujer refugiada con un niño se sienta en un autobús en la estación central de trenes de Varsovia, Polonia, el jueves 7 de abril de 2022.
Una mujer refugiada con un niño se sienta en un autobús en la estación central de trenes de Varsovia, Polonia, el jueves 7 de abril de 2022.   -   Derechos de autor  Czarek Sokolowski/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

Cuando Moscú anunció en marzo que cualquier convoy sospechoso de llevar ayuda militar a Ucrania podría ser objeto de fuego, muchos temieron que esto obligara a numerosas ONGs a reducir o cesar completamente sus actividades.

Pero compañías como RegioJet, una empresa privada que comenzó a suministrar ayuda el 1 de marzo junto con otra organización de ayuda checa, Člověk v tísni o People in Need, no han cambiado de opinión.

"Intentamos no pensar en ello. Intentamos ser positivos", explica a Euronews Klára Pilová, asistente de RegioJet.

El tren sale diariamente de Praga a Kiev, hace una parada en Przemyśl para dejar a los pasajeros que van hacia Ucrania y luego sigue entregando ayuda en la capital ucraniana. A la vuelta, evacuan a los refugiados que serán acogidos en la República Checa.

Al principio funcionaba a pleno rendimiento y transportaba a unos 800 refugiados por viaje, pero en la actualidad unos 350 toman el tren diariamente. Hasta ahora, los trenes RegioJet han traído unos 600 palés de ayuda diversa, como alimentos, agua y otros suministros elementales.

Pilová, una de las voluntarias que acompañan al tren entre sus turnos habituales, dice que le preocupa no poder ayudar a los que viajan a Praga, ya que no habla ucraniano ni ruso. "Me da miedo sobre todo la conversación. Son muchas familias. Pero dos de mis colegas hablan ruso, así que debería valer".

"Siempre he querido ayudar a la gente, de alguna manera o en la medida en que pueda, y veo esto como una gran oportunidad de ayudar a alguien", dijo Pilová. "Siento que les hará sentir mejor y también me hará sentir mejor a mí por ellos", afirma.

Sergei Grits/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved
Un voluntario, a la derecha, lleva bocadillos para los refugiados en el paso fronterizo de Medyka, al sureste de Polonia, el jueves 7 de abril de 2022.Sergei Grits/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved

La imagen desoladora de una situación que se agrava

Petr Štefan, coordinador de medios de comunicación de People in Need en Ucrania, explica a Euronews que este tren es sólo uno de los medios a través de los cuales su organización está ayudando a los que se encuentran en medio de la guerra.

La organización, fundada en 1992 y que opera en más de 30 países de todo el mundo, ha traído otros 11 trenes y 26 camiones de ayuda, principalmente alimentos y agua, pero también kits de higiene, colchones y sacos de dormir.

Los trenes, que se entregan a los ferrocarriles ucranianos en la estación de Przemyśl, van directamente a Kiev y luego algunos continúan más al este, hasta Dnipro.

Desde allí, el contenido se traslada a camiones para llegar a las zonas donde más se necesita, normalmente a través de convoyes de la ONU, cuenta Štefan.

"Por ejemplo, la semana pasada entregamos ayuda por segunda vez en Sumy, hace poco entregamos dos camiones de ayuda en Sievierodonetsk - son zonas calientes, hay combates allí, todavía, ciudades que están asediadas y totalmente cercadas".

Algunas de las comunidades a las que intentan ayudar no tienen acceso al agua, la electricidad o el gas, mientras que lugares como Mariupol -donde alrededor del 90% de la ciudad se consideró devastada y muchas partes son inhabitables- siguen siendo los que más sufren.

Pero la ayuda está esperando cerca, según Štefan. "Ahora mismo, tenemos camiones preparados para entrar en Mariupol cuando sea posible".

Si bien la información reciente de Occidente afirma que la última ronda de bombardeos es el preludio de un nuevo ataque contra el este de Ucrania, la zona cercana a las fronteras occidentales sigue siendo el centro de la mayor parte de los 7,1 millones de personas que ahora están desplazadas internamente desde el 6 de abril, según las cifras del Comité Internacional de Rescate.

La jefa del equipo del IRC en Ucrania, Nora Love, dijo que la cifra pinta "un panorama desolador de la situación en espiral en el este del país".

"No hay duda de que los civiles están siendo atacados", dijo en un comunicado. "Parece que no hay ningún lugar seguro en el que la población de Ucrania pueda refugiarse".

Las zonas occidentales del país tendrán que enfrentarse ahora a otra oleada de personas que huyen de la violencia, señaló Love.

"A medida que la gente intente el peligroso viaje hacia el oeste, aumentará la presión sobre los ya frágiles sistemas e infraestructuras de las ciudades que ahora acogen a la creciente población. Las necesidades humanitarias en toda Ucrania son inmensas", concluyó.

Y la ayuda entrante será fundamental para garantizar que los que lleguen tengan al menos las comodidades básicas".

Štefan afirma que los alojamientos ya están completamente llenos, mientras que las autoridades locales de muchos lugares se esfuerzan por proporcionar lo esencial.

"Las ciudades están abriendo auditorios, escuelas y otros lugares e intentando alojar a toda esta gente", declaró. "Así que aquí es donde estamos ayudando, llevando colchones, almohadas o equipos básicos de cocina como teteras a estos centros".

"Las ciudades están abriendo auditorios, escuelas y otros lugares e intentando alojar a toda esta gente
Nora Love
Jefa del equipo de IRC

La organización tiene previsto continuar su labor independientemente de cualquier escalada o ataque a sus convoyes, afirma Štefan: "Llevamos en Ucrania desde 2014, cuando comenzó el conflicto en el este. Y simplemente nos quedaremos todo el tiempo que se nos necesite. Estamos preparados para ello".

"Estamos bien posicionados para proporcionar ayuda efectiva a la gente en todo el país y esto es lo que estamos haciendo ahora", concluye.

La entrega de ayuda evita en cierta medida el éxodo de ucranianos

Para Paul Grod, presidente del Congreso Mundial Ucraniano -organización de la diáspora que representa a 20 millones de ucranianos que viven en más de 60 países de todo el mundo-, no hay que subestimar el factor miedo derivado de las amenazas rusas, ya que podría impedir que otras organizaciones trabajen en el país.

"Estamos entrando en un periodo muy peligroso", explica Grod a Euronews, "porque Rusia ha dejado muy claro que vigilará y atacará las líneas de suministro".

La organización de Grod también ha estado recogiendo y entregando ayuda no letal. Desde que aumentaron las amenazas, el UWC ha tomado ciertas precauciones para evitar exponer a su personal al peligro, pero Grod cree que es la comunidad internacional la que debe establecer líneas rojas claras.

"Creo que esto habla de lo que Rusia está tratando de lograr aquí. Están tratando de lograr un éxodo. Y no quieren que entren estas cosas", asegura el presidente del Congreso.

"Si los rusos atacan, estamos llamando a los aliados de Ucrania para decirles que esa es una línea roja. En cuanto Rusia elimine un corredor humanitario, la OTAN protegerá el cielo". "Es una clara causa-efecto, esto es lo que entiende Putin", afirma.

Y mientras aliados como la UE o EE.UU. se compadecen, los líderes políticos de Occidente todavía no son plenamente conscientes de la magnitud de la tragedia y el sufrimiento humanos, cree Grod.

"Nadie podría esperar, creer o anticipar algo así. Son historias de horror: lo que está ocurriendo en Mariupol, lo que está ocurriendo en Chernihiv, en Kharkiv. Es inimaginable", dijo.

"Y nos corresponde contar la historia de lo que está ocurriendo en Ucrania a los que están sentados en Berlín, Bruselas o Budapest".

Además de dirigir los esfuerzos humanitarios de su organización, Grod se ha reunido él mismo con varios de los líderes, hablando con ellos en lugares que van desde Bruselas hasta Varsovia. Pero no ha estado completamente satisfecho con la respuesta. "Leemos la historia, pero parece que nunca aprendemos de ella. No digo que sea un calco exacto, pero como dicen algunos, la historia no se repite, pero sí rima", concluyó Grod.

Al otro lado de la frontera, en Lviv, las organizaciones nacionales se encargan ahora cómodamente de la mayor parte del trabajo, tras la sorpresa inicial por los cientos de miles de compatriotas que buscaron refugio en la mayor ciudad del oeste, según declaró a Euronews el periodista local Tymur Zakriyaev.

"Quizá los tres primeros días, más o menos, fueron un shock. Es la primera vez que ocurre esto: una invasión seria desde todos los lados. La gente no sabía cómo actuar", dijo.

Pero mientras tanto, las autoridades han abierto varios centros humanitarios por todo el distrito, y los desplazados internos están siendo acogidos en todas partes, desde las grandes ciudades hasta los pequeños pueblos de la región de Lviv, pero también en las regiones cercanas de Zakarpattya e Ivano-Frankivsk.

Varias organizaciones nacionales, entre ellas varias comunidades religiosas, se han volcado en la ayuda.

Lo más importante es que la gente ha sido recibida con los brazos abiertos, dijo Zakriyaev.

"No esperaba que los recibieran tan bien. La gente estaba sorprendida, y pensé que algunas personas se volverían agresivas debido a la guerra", explica. "Pero lo que vi es que la gente que viene de Mariupol y otros lugares [en el este] dice que se siente como en casa aquí".

"Y también me di cuenta de que mucha gente regresa ahora de Europa aquí para esperar a que sus ciudades sean liberadas y no sea peligroso ir allí. Mientras tanto, viven en las aldeas aquí en el oeste de Ucrania. Es mejor estar en tu propia patria", declaró Zakriyaev.

"Todos decidimos permanecer juntos y hacer todo lo posible. Si no sabes luchar, puedes hacer otras cosas para ayudar. Y la gente está haciendo precisamente eso".