This content is not available in your region

Macron y Le Pen muestran sus diferencias sobre Rusia, Europa, la economía y el cambio climático

Access to the comments Comentarios
Por Alasdair Sandford
Macron y Le Pen en el debate
Macron y Le Pen en el debate   -   Derechos de autor  Ludovic Marin/Copyright 2022 The Associated Press. All rights reserved.

Rusia y Europa fueron los primeros temas del debate televisado en directo entre Emmanuel Macron y Marine Le Pen el miércoles por la noche, cuatro días antes de las trascendentales elecciones presidenciales francesas.

"Otra elección es posible", dijo Le Pen al principio, afirmando que sería "presidenta de la vida cotidiana" al iniciar la contienda con Macron. El presidente en funciones, por su parte, comenzó prometiendo "hacerse cargo de la cuestión medioambiental" y "hacer una Europa más fuerte".

La aspirante de extrema derecha -que se clasificó para la segunda vuelta del próximo domingo junto a Macron tras la primera ronda del 10 de abril- tenía la presión de asestar un golpe significativo a su adversario, que ha ampliado su ventaja en los últimos días según los sondeos de opinión.

Macron acusa a Le Pen de "depender de Putin"

El debate giró pronto hacia Ucrania y Macron pasó a la ofensiva, acusando a su rival de "depender del poder ruso" y "del señor Putin" por haber "pedido un préstamo a un banco ruso".

"Usted habla con su banquero cuando habla de Rusia, ese es el problema", alegó.

Su oponente rechazó la acusación, insistiendo en que es "patriótica (...) una mujer absoluta y totalmente libre". Acusó a Macron de adoptar una postura "indigna" y "deshonesta".

En 2014, el antiguo partido Frente Nacional (ahora "Agrupación Nacional") pidió un préstamo de 9 millones de euros a un banco ruso. Le Pen ha justificado la búsqueda de financiación en ese país alegando la negativa de los bancos franceses a prestarle dinero. 

Aunque ha dicho que condena categóricamente la invasión rusa de Ucrania, Marine Le Pen ha sido profusa en el pasado en su admiración por Vladímir Putin, defendiendo en particular la anexión rusa de Crimea. A pesar de la invasión, su manifiesto aboga por estrechar los lazos de seguridad con Moscú.

Macron ataca a Le Pen por su posición ante la UE

Macron no tardó en arremeter contra la posición de Le Pen respecto a Europa. La candidata de extrema derecha quiere aplicar una política de "preferencia nacional", sacar a Francia del mercado energético de la UE y establecer la supremacía del derecho francés sobre el comunitario. Todos los temas que pondrían a Francia rumbo a colisionar con Bruselas.

La candidata insistió en que ella quería "permanecer en la Unión Europea", pero "modificándola profundamente para lograr una 'alianza europea de naciones'".

Pero Macron acusó a Le Pen de no haber explicado sus verdaderas intenciones. "Su plan es salir de la UE. Miente sobre lo que se ofrece. Europa es una copropiedad, no puedes decidir por tu cuenta ponerle brillo a la fachada", dijo.

Le Pen tilda a Macron de "hipócrita" del clima

El debate comenzó con las declaraciones iniciales de los candidatos, en las que Le Pen dijo que "el mayor activo de Francia es su pueblo". Calificándose de "portavoz de los franceses", denunció haberlos visto "sufrir" y preocuparse por una "precariedad" generalizada en los últimos cinco años.

Por su parte, el presidente en funciones insistió en que en este periodo se han producido "crisis sin precedentes", citando la pandemia de la COVID-19 y la guerra en suelo europeo en Ucrania. Macron dijo que quería "hacer nuestro país más independiente y más fuerte a través de su economía, del trabajo, de la investigación, de la innovación y de su cultura".

En cuanto al medio ambiente, Le Pen acusó a Macron de ser un "hipócrita climático", mientras que su rival la calificó de "escéptica climática".

Cuando el debate se calentó, la candidata de Agrupación Nacional sugirió sarcásticamente que el presidente quería instalar parques eólicos en todas partes, excepto en la estación de la costa norte de Le Touquet, donde Macron tiene una segunda residencia. "¿Hablas en serio?", fue su réplica.

La inmigración entra en escena

Los dos rivales también confrontaron sobre las pensiones, la economía y, especialmente, el coste de la vida y los altos precios de la energía.

"Nunca explica cómo financia sus proyectos, no es honesta con la gente", dijo Emmanuel Macron de su rival, cuyos planes incluyen la reducción del IVA sobre la energía del 20% al 5,5%.

También criticó a Le Pen por no haber respaldado su programa de apoyo a un tope energético en la Asamblea Nacional.

Algunos de los momentos más intensos se produjeron cuando los candidatos pasaron a tratar cuestiones sociales, y en particular la inmigración. Macron acusó a Le Pen de ir hacia una "guerra civil" al querer prohibir el pañuelo musulmán en los espacios públicos.

En cuanto a la seguridad, Le Pen habló de "una auténtica barbarie" como consecuencia de la "inmigración masiva y anárquica", a lo que Macron respondió que los franceses no quieren "poses".

Una carrera más reñida que en 2017

El debate fue una repetición de 2017, cuando Emmanuel Macron y Marine Le Pen también se enfrentaron en la segunda vuelta presidencial.

Le Pen admitió recientemente que su actuación en aquella ocasión fue un fracaso. Acabó perdiendo de forma contundente, con un 33,9% de los votos frente al 66,1% de Macron.

Al finalizar el debate, algunos comentaristas sugirieron que Le Pen había vuelto a mostrarse más débil en los detalles técnicos, sobre todo en la economía, pero que podría haber parecido más comprensiva con los problemas cotidianos de la gente, mientras que Macron corría el riesgo de ser percibido como arrogante.

Aunque este año sigue liderando las encuestas, el margen es mucho menor. El último sondeo de Ipsos Sopra/Steria sugiere que Macron lidera las intenciones de voto con un 56,5% frente al 43,5% de Le Pen. Otros sondeos han sugerido una carrera más ajustada.

Ambos candidatos presidenciales buscan ganar el apoyo de los que eligieron a Jean-Luc Mélenchon en la primera vuelta. El candidato más a la izquierda quedó en tercer lugar, con un 22% de los votos, con un programa centrado en el sector público, las ayudas sociales y el medio ambiente.

Los sondeos sugieren que muchos de esos votantes podrían abstenerse o votar en blanco. El "frente republicano", por el que un gran número de personas ha votado tácticamente para mantener alejada a la extrema derecha, es mucho más débil que en anteriores elecciones.