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España fija en 48 € MWh el precio del gas destinado a producción eléctrica para rebajar la factura

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Por Lucia Riera Bosqued  con EFE, AP
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En esta foto de archivo del viernes 8 de junio de 2018, la ministra española de Energía y Medio Ambiente, Teresa Ribera, posa para los medios de comunicación en Madrid
En esta foto de archivo del viernes 8 de junio de 2018, la ministra española de Energía y Medio Ambiente, Teresa Ribera, posa para los medios de comunicación en Madrid   -   Derechos de autor  Francisco Seco/Copyright 2018 The Associated Press. All rights reserved.

España fija un tope al precio del gas destinado a producción eléctrica. Lo ha limitado en48 euros el megavatio hora durante doce meses. El mecanismo aprobado por el Gobierno permitirá que la electricidad baje un 40% en el mercado mayorista. Rondará los 130 €/MWh, frente a los 210 €/MWh que ha costado de media durante el primer trimestre del año.

La ministra de Transición Ecológica, Teresa Ribera, dijo que la medida beneficia a hogares y empresas que verán reducida su factura de la luz desde el próximo recibo

"Por primera vez, no pagan los mismos. Una situación como esta, habitualmente se ha saldado con una mayor aportación de los presupuestos generales del Estado, de los contribuyentes, pensemos en la crisis financiera, en la crisis inmobiliaria, y esto no es así.", dijo Ribera. 

"Las medidas que se adoptan tienen como finalidad fundamental reducir los beneficios extraordinarios de las empresas energéticas para facilitar que el ajuste nos beneficie a todos, que haya beneficios netos para todos los consumidores".

La excepción Ibérica

El precio del gas disparado en los últimos meses, y especialmente desde la guerra en Ucrania, es el principal culpable del elevado precio de la luz.

Bruselas reconoció en marzo la "singularidad ibérica" por su bajo nivel de interconexión eléctrica con el resto de la Unión Europea. El acuerdo comunitario abrió las puertas a la denominada "excepción ibérica", de manera que estos dos países pudieran adoptar medidas específicas debido a su condición de "isla energética".

Después de un mes de espera, España y Portugal anunciaron, a finales de abril, que habían llegado a un "acuerdo político" con la Comisión Europea que incluía la aplicación de un tope inicial de 40 €/MWh, que se estabilizaría en casi 50 euros/MWh durante doce meses.

Según cálculos del Gobierno español, esto supone que la energía eléctrica descenderá hasta los 130 €/MWh, frente a la media de 210 euros del primer trimestre del año.

La medida afectará inicialmente a cerca del 37 % de los consumidores domésticos -los más de 10 millones del mercado regulado- y al 37 % de los industriales.

Sin embargo, durante el año de vigencia, los consumidores que están actualmente en el mercado libre también notarán sus efectos, ya que, cuando se revisen sus contratos, el precio mayorista que se tome de referencia será más bajo que el actual.

El Gobierno portugués también ha aprobado este viernes las mismas medidas. El plan conjunto pasará ahora a la Comisión Europea para obtener el visto bueno definitivo, y se espera que entre plenamente en vigor en las próximas semanas.