La labor de Catar para ofrecer un Mundial de fútbol 'accesible' y dar voz a los 'niños de la calle'

Por Euronews
La labor de Catar para ofrecer un Mundial de fútbol 'accesible' y dar voz a los 'niños de la calle'
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Qatar 365 es el programa que les ofrece una nueva perspectiva de Doha y del resto del país. En este episodio especial, con vistas a la Copa del Mundo de Fútbol Catar 2022, el equipo que lidera Miranda Atty se centra en la accesibilidad, y la posibilidad de dar autoridad a los menores, durante los partidos. 

Así, los periodistas de Euronews permiten a los espectadores descubrir las salas sensoriales que ofrecen una ‘escapada tranquila’ a los aficionados al fútbol, y el poder transformador del ‘deporte rey’, en la 'Copa Mundial de los Niños de la Calle'.

"El objetivo de Catar 2022 es claro: asegurarse de que todo el mundo tenga las mismas oportunidades de disfrutar del Mundial. Y... la esperanza que supone que el legado del torneo perdure, mucho más allá del pitido final. Aadel Haleem nos lleva al interior de una sala sensorial en el Estadio de la Ciudad de la Educación", explica Miranda Atty.

Ahmed Habib es un gran aficionado al fútbol, que no puede esperar a que comience, por fin, el Mundial Catar 2022.

"Creo que todo está preparado para que esta sea la edición más accesible de la Copa del Mundo de fútbol. Se empezó a trabajar hace mucho tiempo, incluyendo a los miembros de la comunidad de discapacitados, estableciendo los más altos patrones de referencia en las sedes del torneo. Y, también, asegurando que el torneo desempeñe un papel transformador, para garantizar que todo el país sea más accesible", declara Ahmed Habib.

Especialista en Contenidos Mediáticos, Ahmed Habib trabaja para el Comité Supremo para la Entrega y el Legado, organismo gubernamental que supervisa todo lo relacionado con la Copa del Mundo. Así, espera que esto marque el comienzo de una nueva era para el país.

"Es muy raro tener estadios como los de Catar. Los ocho estadios son completamente nuevos, lo que permite a espectadores en sillas de ruedas, como yo, situarse en varias zonas del estadio, y contar con múltiples puntos de vista", añade Ahmed Habib.

Pero... hacer que un estadio sea accesible va más allá de tener un espacio apto para personas en silla de ruedas.

"El fervor del público es uno de los muchos motivos por los que a la gente le gusta ver eventos deportivos en directo. Pero no es para todos. En el estadio de la Ciudad de la Educación, una sala sensorial ofrece un espacio tranquilo, y seguro, a los jóvenes aficionados con autismo, y otras discapacidades cognitivas, para reducir su estado de ansiedad", afirma el periodista de Euronews, Aadel Haleem.

Sana Abu Majeed empezó a trabajar en esta sala en 2020, preparándola para la Copa Árabe del año pasado. Se le pidió su opinión después de que ayudara a montar una sala sensorial en la Academia Renad, un centro que ayuda a los niños con autismo.

"La mayoría de las personas neurodiversas pueden sentirse abrumadas por el ruido, les puede molestar la iluminación, pueden encontrar los entornos abarrotados, realmente, incómodos. Ahí es donde entra en juego una sala sensorial. Estos entornos están pensados para calmar y relajar a las personas", declara Sana Abu Majeed, terapeuta ocupacional periódica en la Academia Renad de la Fundación Catar.

Sabika Shaban fundó Qatar Disability Resource, para reunir a las partes del país, interesadas en la discapacidad. Ella sabe que no será un camino fácil.

"El movimiento por la accesibilidad es, en sí mismo, un reto. Estamos hablando de necesidades muy diversas. Intentamos comprender que la accesibilidad es algo más que instalar una rampa, y proporcionar señales en braille. Es realmente importante, es mucho más sofisticado que eso", afirma Sabika Shaban, especialista en Revistas Académicas y Publicaciones, en el Colegio de Estudios Islámicos, HBKU.

Así, asegura que ya se ha hecho mucho trabajo de base para promover la accesibilidad en los futuros torneos de fútbol.

"Lo que ha hecho la FIFA, es destacar algunas de esas voces, y hacerlas más importantes. El hecho de contar con muchas voces representativas en cada etapa del proceso, en el diseño de estadios y el diseño de la experiencia del aficionado, por ejemplo, ha sentado el precedente de que estas voces son parte integral de todo lo que se va a diseñar en el futuro", añade Sabika Shaban.

Una de las voces más destacadas es la de Ghanimeh El-Taweel, quien se proclama ‘alborotadora’, porque le encanta cuestionar las cosas y desafiar el statu quo. El-Taweel participó en la auditoría del último kilómetro del estadio de la Ciudad de la Educación, y ofreció sus recomendaciones sobre el cambio de la señalización, la iluminación y las rutas designadas para las personas con discapacidad.

"Hemos evaluado el metro y el tranvía. Creo que el tranvía adoptó la recomendación que se hizo con respecto a una plataforma para las sillas de ruedas. Se supone que hay que pedir que se active antes de subir al tranvía, pero les dijimos que no había que pedirla, que debía estar disponible en todo momento. Quedaba bloqueada cuando se cerraban las puertas. No hay necesidad de bloquearla, así que, eso también cambiará", señala Ghanimeh El-Taweel, instructora afiliada de la Universidad Hamad Bin Khalifa.

Ella cree firmemente en el lema: "nada sobre nosotros, sin nosotros".

"Significa que estamos en el proyecto desde el principio. No estamos aquí solamente para que se marque una casilla y digan: '¡Oh, ha habido gente de la comunidad de discapacitados que ha venido a verlo, así que hemos terminado!'. No. Estamos desde el inicio. Nuestra aportación es valiosa. Conocemos nuestras necesidades mejor que nadie, contemplamos el panorama general, y aportamos la experiencia personal", añade Ghanimeh El-Taweel.

Todos esperan que la experiencia personal conduzca a lograr una visión de la Copa del Mundo más agradable, para todos.

A menudo se hace referencia al fútbol como el ‘juego bonito’, por el arte visual de los mejores jugadores. Pero, para Street Child United, la belleza del fútbol va mucho más allá. La organización utiliza este deporte como plataforma global para los ‘niños de la calle’, ofreciéndoles la posibilidad de expresarse y exigir las oportunidades, los derechos y el apoyo que merecen.

"El fútbol representa un lenguaje universal. Todos estos jóvenes lo hablan, todo el mundo lo habla", indica John Wroe, cofundador y director general de Street Child United.

Con los ojos del mundo puestos en Catar para la Copa del Mundo de fútbol, un hombre, John Wroe, está decidido a que parte de esa atención se dirija a los ‘niños de la calle’. Este es uno de los objetivos de la Copa Mundial de los Niños de la Calle 2022.

"Me encanta jugar al fútbol. Creo que cuando las cosas van mal en la vida, realmente, puedes escapar de eso, y siento que el fútbol es lo mejor del mundo", declara Michael Tasker, miembro del equipo de Inglaterra.

"Lo que me llevo del torneo son las experiencias de las diferentes personas que he conocido. La gente procede de diferentes países", afirma Camila Vega Vianes, jugadora del equipo de México.

"Bueno, siempre he esperado que llegara este momento, y que este fuera el lugar adecuado para demostrar nuestras habilidades, y para mostrar al mundo que tenemos voz", señala Jenifer Mena, jugadora del equipo de Colombia.

En el torneo han participado trece equipos femeninos y quince masculinos, procedentes de todo el mundo. La llegada a Catar fue difícil para muchos, ya que el acceso a los documentos de identidad supuso un gran problema. Cada historia y cada lucha son únicas. Sandihya Shankar es la capitana de India Girls.

"Contaron que el Hogar Karunalaya se ocupa de los niños, que nos sacaron de la calle y nos llevaron allí. No tenía ninguna prueba, ningún documento de identidad oficial. Necesitaba el certificado de nacimiento, la tarjeta aadhaar, el certificado de la comunidad... no tenía nada de eso. Cuando llegué a Karunalaya, me ayudaron a conseguir la tarjeta aadhaar, y luché por conseguir un pasaporte. Necesitaban el certificado de defunción de mi padre, el certificado de casta, y el certificado de nacimiento, por lo que hubo que pelear mucho", explica Sandihya Shankar, integrante del equipo de la India.

A pesar de proceder de países distintos, llama la atención la similitud de los problemas que afectan a los ‘niños de la calle’. Brooke Reid es la directora del Programa de Activación de la Fundación Catar, que acoge la Copa Mundial de los Niños de la Calle en su espacio del Parque Oxígeno.

"Algo fundamental es reconocer que estos jóvenes, a menudo, no tienen acceso a lo que necesitan para mejorar su condición, ya sea acceso a educación, derecho a una identidad... El torneo les da esa oportunidad. Tres de los jugadores del equipo de Bangladés, no tenían acceso a certificados de nacimiento, ni pasaportes, porque en ese país no tienen esos documentos para las personas que viven en la calle, y no conocen a sus familias. A través de la promoción que están haciendo las oenegés en el país, se permite que los jóvenes, en torno a 1,5 millones de jóvenes en todo Bangladés, tengan acceso a esos documentos", indica Brooke Reid, directora del Programa de Activación del Proyecto de la Copa Mundial de la Fundación Catar.

Jenifer forma parte de la selección femenina de Colombia, que llegó a la final del torneo. A pesar de ser derrotada por el competitivo equipo de Brasil, en el partido por el título, la experiencia le ha proporcionado lecciones duraderas.

"A través de este torneo, me he dado cuenta de que los países están interconectados, y de que vivimos la misma historia. Lo que queremos es una igualdad en la que las mujeres puedan sentirse seguras y participar en el fútbol, que es el deporte más común, y el que nos llena de felicidad, amor y satisfacción, y nos aporta un ambiente de paz", declara Jenifer Mena, jugadora del equipo de Colombia.

En cuanto a los equipos masculinos, al final, un triunfante Egipto terminó por superar a Pakistán.

"Pero... no solamente se trata de fútbol. En un modelo similar al de las Naciones Unidas, los equipos tienen su propio congreso, a puerta cerrada, para debatir cuestiones que afectan directamente a los jóvenes vulnerables que viven en la calle. Quizá, también, para estos chicos, lo más importante sea un espacio seguro en el que pueden compartir sus propias experiencias personales", relata Miranda Atty.

"Lo más interesante de Brasil es que su cultura callejera es muy parecida a la del Reino Unido, con violencia relacionada con los cuchillos, los delitos con armas, y cosas así. Fue realmente interesante descubrir que era similar", afirma Michael Tasker, miembro del equipo de Inglaterra.

Al final del torneo, los jóvenes plantean sus demandas en una Asamblea General. Piden derechos humanos fundamentales: identidad, protección contra la violencia, acceso a la educación e igualdad de género.

"Creemos que ningún niño debería tener que vivir y trabajar en la calle. Buscamos un futuro para todos los niños, para que queden libres de miedo, libres de violencia, libres de abusos. En 2010 fuimos voluntarios en una organización de ‘niños de la calle’ en Sudáfrica. Conocimos a un chico llamado Andile que llevaba diez años en la calle. Tenía 14 años cuando lo conocimos. Así que, desde los cuatro años, vivía en la calle. Jugamos al fútbol, y después, Andile dijo: ‘cuando las personas me ven en la calle, dicen que soy un niño de la calle’. Pero cuando me ven jugando al fútbol, dicen que soy una persona. ¡Soy una persona como tú! Ese fue el quid de la idea. Nos dimos cuenta de que el fútbol podía servir para cambiar la forma en que la gente ve a Andile. Si podemos cambiar la forma en que se ve a los niños de la calle, podemos empezar a cambiar la forma en que se trata a los niños de la calle", señala John Wroe: Cofundador y director general de Street Child United.

Al reunir a estos niños de la calle y utilizar esta experiencia para abogar por un cambio real y tangible, la Copa Mundial de los Niños de la Calle, de John Wroe, es la prueba de que el fútbol puede tener el poder de transformar la realidad.

La cuenta atrás está en marcha. No falta mucho, para que los aficionados llenen las tribunas de los estadios para animar a las selecciones de sus respectivos países.