Lula dice que servicios de inteligencia cometieron errores antes de disturbios en Brasilia

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Por Reuters
Lula dice que servicios de inteligencia cometieron errores antes de disturbios en Brasilia
Lula dice que servicios de inteligencia cometieron errores antes de disturbios en Brasilia   -   Derechos de autor  Thomson Reuters 2023

Por Ricardo Brito

BRASILIA, 18 ene – El presidente de Brasil, Luiz Inácio Lula da Silva, dijo el miércoles que sus servicios de inteligencia habían cometido errores el 8 de enero, cuando los partidarios del exmandatario de extrema derecha Jair Bolsonaro asaltaron edificios públicos en Brasilia.

Los recientes comentarios se producen en momentos de crecientes críticas de Lula a los militares por no actuar contra los partidarios de Bolsonaro cuando decidieron irrumpir y destruir edificios de los poderes ejecutivo, judicial y ejecutivo.

“Cometimos un error elemental: mi inteligencia no existía (ese día)”, dijo Lula al canal de televisión GloboNews en una entrevista. “Tenemos inteligencia del Ejército, inteligencia de la Fuerza Aérea, ABIN (Agencia de Inteligencia de Brasil), ninguno de ellos me advirtió”.

Lula había dicho anteriormente que sospechaba que hubo colusión de “personas de las fuerzas armadas” el día de los disturbios, durante la cual miles de partidarios de Bolsonaro invadieron y saquearon el edificio del Congreso, el palacio presidencial y el Supremo Tribunal Federal.

“Tuve la impresión de que era el comienzo de un golpe de estado”, dijo Lula sobre los desmanes.

El presidente enfatizó que le gustaría mantener relaciones civilizadas con las fuerzas armadas de Brasil, pero señaló que no deben politizarse. Está previsto que se reúna con los comandantes del Ejército, la Marina y la Fuerza Aérea a finales de esta semana.

“Yo no quiero tener problemas con las fuerzas, ni ellos conmigo. Pero los que quieran meterse en política que se quiten el uniforme, renuncien al cargo y luego entren en política”, dijo Lula.

A principios de esta semana, el mandatario destituyó a más de 50 militares que custodiaban la residencia presidencial y la oficina del asesor de Seguridad Nacional, expresando su desconfianza tras los violentos disturbios en Brasilia.