El relator de la ONU para los derechos humanos en Afganistán, Richard Bennett, afirma que las mujeres afganas sufren un veto a la educación, el trabajo y otras esferas públicas que constituyen un "apartheid de género" cada vez más intenso
Las mujeres afganas sufren un veto a la educación, el trabajo y otras esferas públicas que constituyen un "apartheid de género" cada vez más intenso desde el retorno de los talibanes al poder en agosto de 2021, subrayó este martes el relator de la ONU para los derechos humanos en Afganistán, Richard Bennett.
Los estudiantes universitarios afganos han encontrado un enorme vacío en las aulas tras regresar de unas largas vacaciones de invierno. Las mujeres siguen teniendo prohibido asistir a la universidad, una de las muchas restricciones de derechos a las que se enfrentan en el país desde que los talibanes volvieron al poder en agosto de 2021. Entre los estudiantes reina la incompresión.
"No teníamos ningún problema con que nuestras hermanas tuvieran clases segregadas de nosotros, pero nuestro punto de vista era que aunque tuvieran que estudiar solas nos parecía bien. El año pasado estábamos separados y ellas estudiaban. Estábamos contentos, no había ningún problema. Estudiábamos con mucho ánimo", lamenta Mansoor Sadr, estudiante de Periodismo en la universidad privada de Rana.
"Mi hermana está intentando estudiar en casa. Me dijo 'tienes que enseñarme inglés y tienes que enseñarme informática', pero eso no es suficiente para ella", explica Ebratullah Rahimi, también estudiante de Periodismo en la universidad privada de Rana
Las mujeres pudieron seguir estudiando en aulas separadas de los alumnos hasta el pasado diciembre. El ministro de Educación alegó que no cumplían con la obligación de llevar velo integral y que no siempre iban acompañadas por un varón de su familia.