Esta semana, el planeta Tierra ha vivido los dos días más calurosos de la historia de la humanidad, desde que existen datos.
Los meteorólogos consideran las altas temperaturas como un efecto de la crisis del cambio climático, algo que causa inquietud entre los responsables de salud.
El personal sanitario de todo el mundo se enfrenta a un aumento de las enfermedades y muertes relacionadas con el calor.
Esta es una de las razones por las que la Organización Mundial de la Salud celebra en Budapest su 7ª Conferencia Ministerial sobre Medioambiente y Salud, para diseñar un plan de acción.
Hans Henri P. Kluge, director regional de la OMS para Europa aseguró:" Siempre digo que la crisis climática es una crisis sanitaria. Está haciendo retroceder, o puede hacer retroceder, 50 años de avances en salud pública. Pondré un ejemplo: hace dos días, el mundo registró la temperatura más alta de la historia, 17,01 grados centígrados de media global. En nuestra región, el año pasado se registró el verano más caluroso, con más de 20 000 personas fallecidas, innecesariamente".
La OMS detecta una “triple crisis” provocada “por el entrelazamiento del cambio climático, la contaminación ambiental y la pérdida de biodiversidad”.
La OMS pide a los 46 países de Europa y Asia Central, y a los ministros y personas presentes en la conferencia, que elaboren un plan de acción.
Los países deben actuar, insisten en el seno del organismo, para prevenir los peores efectos del cambio climático sobre nuestra salud, y garantizar el buen funcionamiento de los sistemas sanitarios.