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Las Academias de Ciencias europeas piden dedicar el 3% del PIB a la investigación

Científico en Alemania.
Científico en Alemania. Derechos de autor Olivier Anbergen/European Union 2021
Derechos de autor Olivier Anbergen/European Union 2021
Por Aida Sanchez AlonsoPilar Montero
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La UE está ahora por debajo de la cifra y en clara desventaja respecto a Corea de Sur, Estados Unidos o Japón.

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Las elecciones europeas están a la vuelta de la esquina y los científicos de la Unión Europea han unido por primera vez sus fuerzas para reclamara sus candidatos más inversión en ciencia. "Es esencial preservar el carácter colaborativo, abierto e internacional del trabajo científico", aseguraban las 27 academias de ciencias de la UE en un comunicado presentado la semana pasada en Bruselas, Bélgica.

Para el sector es "igualmente vital invertir en la investigación y la enseñanza científicas". Por ello una de sus principales demandas es incrementar el porcentaje de PIB que se destina a la Investigación y Desarrollo (I+D). "Al menos el 3% del PIB en investigación y educación es la manera de decir que no podemos limitarnos a seguir las urgencias, sino que trabajamos juntos para construir una Europa sólida, necesaria para un mundo realmente incierto", apunta Patrizio Bianchi, miembro de la Accademia Nazionale dei Lincei.

Bianchi altera de la importancia de avanzarse a las necesidades inesperadas y pide ir más allá y "decidir juntos en qué tenemos que invertir". Esto evitaría, según Bianchi, "un largo estancamiento" y permitiría, a largo plazo, destinar medios a aquello que "nos está permitiendo hacer frente a las emergencias".

Un continente en desventaja

La UE está lejos de alcanzar el objetivo de gasto del 3% del PIB y se sitúa ahora en el 2,27%. Actualmente hay grandes diferencias entre los Estados miembros, desde Bélgica, con un 3,43%, hasta los seis países de la UE que gastan menos de un 1%. El más bajo es Rumanía, con sólo un 0,47%. 

Pero la UE se queda corta si la comparamos con otros países. Corea del Sur (4,93%), Estados Unidos (3,46%), Japón (3,34%) o China (2,41%) están por encima, situando al continente en una gran desventaja.

Los datos de 2021 apuntan a que la UE invirtió 331.000 millones de euros en I+D, lo que implica un 6,9% más que el año anterior. La cifra ha aumentado en los diez años anteriores un 45% si la comparamos con los gastado en 2011.

La creciente competencia entre países y los retos cada vez más complicados no dejan a la UE en una buena posición, según la presidenta de la Real Academia Neerlandesa de las Artes y las Ciencias, Marileen Dogterom. "Probablemente necesitamos la ciencia más que nunca debido a la complejidad de los retos a los que nos enfrentamos", cree Dogterom. Algo que comparten el resto de firmantes que en el comunicado conjunto piden "garantizar que los conocimientos científicos se utilicen en la elaboración de políticas públicas".

El poco peso de la ciencia en las elecciones europeas

La comunidad científica es una de las grandes olvidadas en la campaña de las elecciones europeas. Muestra de ello es que tan sólo dos de los partidos europeos reclaman un incremento del PIB destinado a investigación y desarrollo. El Partido Popular Europeo pide tanto a la UE como a los Estados miembros "que alcancen una inversión combinada del 4% del PIB, centrándose en la excelencia científica". En el caso de La Izquierda Europea apuestan por "reservar el 7% del PIB de la UE a educación, investigación e innovación".

Aunque el papel de la ciencia se menciona en varios de los manifiestos electorales, predominantemente relacionado con la transición energética, la transformación industrial y digital o el apoyo a las mujeres en sectores científicos.

Los comunidad también pide a los Estados miembros y a las instituciones de la UE que "hagan un uso sistemático y fundamentado de los conocimientos científicos en la elaboración de políticas". 

Además reclaman a los políticos europeos que "respeten y protejan el principio de libertad académica, la autonomía de sus instituciones y el intercambio internacional abierto de personas y conocimientos, garantizando en todo momento unas condiciones de trabajo seguras y estables para científicos y estudiantes."

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