Por término medio, una persona muere o resulta herida por una mina terrestre cada hora en algún lugar del mundo y, según la ONU, las víctimas suelen ser niños.
Mientras el mundo celebra el Día Internacional de información sobre el peligro de las minas, las organizaciones humanitarias han hecho un nuevo llamamiento para que se adopten más medidas a escala mundial. Las minas, los restos explosivos de guerra y los artefactos explosivos improvisados siguen causando muertos y heridos, especialmente en situaciones de conflicto armado, según las Naciones Unidas.
Por término medio, una persona muere o resulta herida por un artefacto explosivo de este tipo cada hora y, según la ONU, las víctimas suelen ser niños. Se calcula que hasta 10 millones de minas terrestres podrían estar esparcidas por unos 64 países alrededor del mundo y que cada año se colocan entre dos y cinco millones de minas nuevas.
Aunque África es el continente más gravemente afectado por las minas terrestres, Europa también se ve enormemente afectada, y las minas terrestres siguen siendo un problema derivado de conflictos en países como Azerbaiyán y Bosnia-Herzegovina.
Ucrania también está especialmente afectada, ya que se calcula que alrededor de un tercio de su territorio está minado. Mientras las vacilantes conversaciones de paz entre Kiev y Moscú avanzan a trompicones, la retirada de los dos millones de minas terrestres que se calcula que existen, así como de los cientos de miles de cohetes, misiles, morteros y granadas sin explotar, será crucial para garantizar la seguridad futura de Ucrania.