Javier Milei ha sido recibido en el Palazzo Chigi por Giorgia Meloni. El sábado, el presidente argentino estará en el Vaticano con el Papa León XIV, antes de proseguir su visita de nueve días entre Madrid, París y Jerusalén.
El presidente argentino, Javier Milei, se encuentra este viernes en Roma para reunirse con la primera Ministra, Giorgia Meloni, en el debut de una gira de nueve días que incluye también el Vaticano, otros países de la UE e Israel. Milei llegó al Palazzo Chigi hacia las 18:15 y fue recibido en el patio por la primera ministra con un abrazo y un apretón de manos.
Los dos mandatarios pasaron revista a la guardia de honor formada por los Granaderos de Cerdeña y, tras escuchar sus respectivos himnos nacionales, la jefa del Gobierno italiano y el presidente argentino se estrecharon la mano ante los flashes de los fotógrafos y a continuación iniciaron sus conversaciones.
El encuentro se produce pocos meses después de un intercambio de visitas a finales de 2024, la de Meloni a Buenos Aires en noviembre y la de Milei a Roma al mes siguiente para el evento Atreju promovido por el partido de la primera ministra, Hermanos de Italia. Además de ver a la primera ministra, la visita del presidente argentino a Italia incluye la firma de un nuevo memorando entre el grupo Eni y la petrolera argentina Ypf para la producción y exportación de gas natural licuado.
El acuerdo prevé la posible entrada de Eni como "socio estratégico a lo largo de toda la cadena de valor" del proyecto de producción y exportación para una capacidad total de hasta 12 millones de toneladas anuales. También estuvo presente en el Palazzo Chigi el consejero delegado de Eni, Claudio Descalzi.
El resto del programa de Milei en Europa e Israel
La misión tiene una agenda de visitas de Estado, intervenciones en un foro financiero internacional subvencionado por una empresa de criptomonedas y ceremonias de entrega de premios. El sábado, Milei será recibido por el Papa León XIV y el domingo viajará a España. En la capital española, el presidente argentino asistirá a la clausura del Foro Económico de Madrid, sin reuniones políticas.
El lunes, en cambio, volará a Francia para ser recibido por el presidente Emmanuel Macron en París y luego partirá hacia Israel, para una nutrida agenda de reuniones. El martes por la mañana está previsto que se reúna con el presidente israelí, Isaac Herzog, a lo que seguirá una declaración conjunta a la prensa. Le seguirá, de nuevo en Jerusalén, una bilateral con el primer ministro, Benjamín Netanyahu, y una posterior visita al Muro de las Lamentaciones.
Los antecedentes
Uno de los acontecimientos más significativos fue el viaje de Javier Milei a Italia inmediatamente después de su elección como presidente de Argentina (octubre de 2023). Durante esta visita, se reunió con Giorgia Meloni, muy atenta a la elección de Milei, ya que ambos comparten una orientación política similar, con posiciones populistas y liberalistas.
En esa ocasión, Meloni y Milei trataron temas económicos y políticos, destacando su deseo de fortalecer las relaciones bilaterales entre Italia y Argentina, también en el plano económico. Meloni expresó su apoyo a Milei en el camino de reformas económicas que está emprendiendo, un camino que también se alinea con la visión económica del Gobierno italiano, en particular con las políticas de reducción del gasto público y de promoción de un mercado más libre.
Apoyo político e ideológico mutuo
Además de los encuentros oficiales, ha habido indicios claros de afinidad ideológica entre los dos líderes. Meloni, de hecho, ha expresado en repetidas ocasiones su apoyo a la lucha de Milei contra el socialismo en Argentina y a su propuesta de desmantelar la "burocracia estatal", un tema que también resuena con fuerza en el Gobierno italiano.
En general, tanto Meloni como Milei son partidarios de una economía de mercado más libre, conservadores en cuanto a los valores familiares y contrarios a la creciente influencia de las instituciones supranacionales. Esto los ha unido, aunque con estrategias y enfoques a veces diferentes, para formar una especie de eje ideológico frente a lo que algunos denominan "progresismo global".