Newsletter Newsletters Events Eventos Podcasts Videos Africanews
Loader
Encuéntranos
Publicidad

Gaza se enfrenta a la incógnita de quién gobernará la región tras el alto el fuego

Palestinos desplazados hornean pan en una escuela utilizada ahora como refugio en Deir al-Balah, Franja de Gaza, domingo 6 de julio de 2025.
Palestinos desplazados hornean pan en una escuela utilizada ahora como refugio en Deir al-Balah, Franja de Gaza, domingo 6 de julio de 2025. Derechos de autor  AP Photo
Derechos de autor AP Photo
Por Ali Hamdan & Euronews
Publicado Ultima actualización
Compartir Comentarios
Compartir Close Button

A pesar de que cada vez se habla más de la proximidad de un alto el fuego entre Israel y Hamás, el dilema de la posguerra en Gaza sigue abierto a escenarios inciertos.

A medida que las negociaciones indirectas entre Israel y Hamás se acercan a una fase crítica en Doha, y el presidente estadounidense Donald Trump espera anunciar un acuerdo definitivo de alto el fuego esta semana, surge un dilema central que va más allá de los términos de la tregua y el intercambio de rehenes: ¿Quién gobernará la Franja de Gaza después de la guerra?

PUBLICIDAD
PUBLICIDAD

Esta pregunta, que ha primado sobre los detalles de los acuerdos humanitarios y de seguridad, demuestra que el verdadero reto no reside sólo en poner fin a las operaciones de combate, sino en determinar la identidad de la autoridad política que gestionará los asuntos de más de dos millones de palestinos agotados por la guerra y la destrucción.

Un acuerdo es posible... Pero la incógnita política es mayor

Mientras el primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, visita Washington para reunirse con el presidente Trump, cada vez hay más indicios de que el alto el fuego avanza. Las negociaciones en Doha se centran en los detalles de implementación y en el intercambio de prisioneros y rehenes, en medio de un cauto optimismo estadounidense, que Trump expresó diciendo: "Hay muchas posibilidades de lograr un acuerdo."

Sin embargo, más allá del lenguaje del optimismo diplomático, estos esfuerzos chocan con un sólido muro político: la ausencia de un partido internacional y localmente aceptable que asuma la administración de Gaza tras la tregua.

Hamás está fuera de la ecuación

Israel ha dejado claro que no acepta que Hamás permanezca en el poder o en Gaza, lo que considera una "línea roja". Para el Gobierno israelí, cualquier acuerdo que consagre el Gobierno del movimiento en la Franja de Gaza es un "fracaso estratégico".

En el lado árabe, estados centrales como Egipto, Jordania y Arabia Saudí no parecen dispuestos a apoyar la vuelta de Hamás al poder, sobre todo teniendo en cuenta la distancia ideológica y organizativa entre el grupo y estos estados. Pero eliminar a Hamás de la escena no abre automáticamente la puerta a alternativas claras.

La Autoridad Palestina: Ausente de cuerpo y legitimidad

La Autoridad Palestina (AP), teóricamente representante legítima del pueblo palestino, parece prácticamente impensable como opción para hacerse cargo de Gaza tras la tregua. En primer lugar, porque lleva ausente físicamente de Gaza desde 2007, sin que ninguno de sus altos cargos, incluido el presidente Mahmud Abbas o cualquier jefe de Gobierno, haya puesto un pie en Gaza desde la ruptura. En segundo lugar, Israel se opone a que la AP se haga cargo de la Franja de Gaza, por considerar sus políticas "débiles" e incapaces de controlar la situación sobre el terreno.

Además, el proyecto de devolver la autoridad a Gaza se enfrenta al rechazo de diversas facciones palestinas, e incluso de segmentos populares que han llegado a considerarlo como parte de la ecuación de división y obstrucción política que se viene produciendo desde hace más de 18 años.

Washington propone "otros partidos palestinos"... ¿A quién se refiere?

En su retórica, la Administración estadounidense habla de la necesidad de confiar la Administración de Gaza a "otros partidos palestinos" al margen de Hamás y la AP, pero evita especificar cuáles son esos partidos. ¿Se trata del movimiento de Mohammed Dahlan, de figuras tecnocráticas palestinas independientes o de fuerzas palestinas con supervisión internacional?

La ambigüedad de la postura estadounidense refleja la ausencia de un concepto práctico que pueda aplicarse sobre el terreno, a la luz de una realidad de seguridad compleja, un tejido social frágil y la falta de confianza entre los propios palestinos.

El papel árabe e internacional

La posibilidad de enviar una fuerza árabe o internacional a Gaza para supervisar la gestión de la fase de transición se ha planteado en fases anteriores, pero no hay claridad sobre la naturaleza de esta fuerza y sus competencias. ¿Sería sólo de seguridad o tendría poderes políticos y administrativos? ¿Tendría aceptación popular en un sector agotado por las guerras y las intervenciones extranjeras?

Además, según lo que se filtra de los círculos de decisión, Israel no tiene intención de retirarse completamente de Gaza tras la tregua. Mantendrá una presencia de seguridad en Rafah y exigirá que el cruce esté sujeto a la supervisión directa egipcio-israelí, lo que en la práctica significa que el Estado hebreo seguirá controlando las entradas y salidas de la Franja y debilitando cualquier Autoridad Palestina que pueda establecerse allí.

Ante esta complejidad, el pueblo palestino de Gaza sigue siendo la parte más débil, a pesar de ser el más afectado. No se les ha consultado sobre su destino, ni se les ha presentado ninguna visión de la posguerra. Hoy viven entre los escombros de sus casas, el dolor de la pérdida y la ausencia de un horizonte. Algunos observadores se plantean la siguiente pregunta: ¿Es posible construir un futuro para Gaza sin una visión política que emane de su pueblo? ¿Acepta la comunidad internacional la imposición de una nueva autoridad por el poder del consenso externo y no a través de la legitimidad popular?

A pesar del inminente acuerdo de alto el fuego entre Israel y Hamás, el dilema de la posguerra en Gaza sigue abierto a escenarios inciertos. La negativa de Hamás, la falta de confianza en la autoridad y la reticencia de las partes regionales e internacionales a ofrecer un modelo de gobernanza alternativo hacen que la pregunta fundamental sea: ¿quién gobernará Gaza? ¿Quién gobernará Gaza?

No se trata sólo de un detalle político, sino de una condición crítica para la estabilidad o una receta para que la situación estalle de nuevo. Hasta nuevo aviso, Gaza sigue sin un camino claro hacia el futuro, gobernada por una tregua temporal, un conflicto abierto y una legitimidad ausente.

Ir a los atajos de accesibilidad
Compartir Comentarios

Noticias relacionadas

Netanyahu pacta con Trump un alto el fuego de 60 días en Gaza

Trump insta a Netanyahu a finalizar las hostilidades en Gaza y pactar un alto el fuego con Hamás

Israel reabre el paso fronterizo de Rafah con Egipto para un tráfico limitado