Las autoridades del país asiático han abierto una investigación para determinar si hubo negligencia por parte del capitán tras el naufragio de un barco turístico en el que viajaba una familia española.
La Policía de Indonesia ha abierto una investigación para esclarecer las circunstancias del naufragio de una embarcación turística ocurrido a finales de diciembre en el este del país, en el que viajaban varios turistas extranjeros, entre ellos una familia española. La investigación se centra especialmente en la actuación del capitán y la tripulación.
La Policía indonesia trata de determinar si hubo negligencia en la conducción del barco o en las decisiones tomadas antes y durante la travesía. Según las autoridades, el capitán ya ha sido interrogado y permanece bajo investigación mientras se analizan los testimonios de los supervivientes y el estado de la embarcación.
El naufragio tuvo lugar en aguas próximas al Parque Nacional de Komodo, una zona frecuentada por barcos turísticos pero conocida también por sus corrientes fuertes y condiciones marítimas cambiantes. Tras el accidente, se desplegó un amplio dispositivo de búsqueda y rescate para localizar a los ocupantes del barco.
En el siniestro murieron varios miembros de una familia española y otro menor continúa desaparecido, según confirmaron fuentes oficiales. Los equipos de rescate han prolongado las labores de búsqueda en la zona con la esperanza de hallar al niño, mientras continúa la identificación de responsabilidades.
La Policía ha subrayado que la investigación sigue abierta y que no se descartan posibles cargos penales o sanciones administrativas si se confirma que se incumplieron los protocolos de seguridad. El caso ha vuelto a poner el foco sobre las condiciones de seguridad de las embarcaciones turísticas que operan en zonas muy concurridas del archipiélago.