El Ejército del presidente en funciones Al Sharaa quiere poner fin a los enfrentamientos contra las Fuerzas de Autodefensa dirigidas por kurdos, que aún controlan gran parte del noreste de Siria un año después de la caída de Al Assad.
El Ministerio de Defensa sirio ha declarado a primera hora de este viernes un alto el fuego en tres distritos de Alepo en liza, tras ordenar una evacuación civil por el conflicto armado que mantiene con las Fuerzas Democráticas Sirias (FDS) kurdas en esta zona de la ciudad norteña, muy castigada de por sí durante la guerra civil siria.
El Ejército sirio había lanzado el jueves ataques de artillería contra posiciones kurdas en estos barrios localizados al norte de Alepo. El Ministerio de Defensa dio a los grupos armados un plazo de seis horas para abandonar las zonas en disputa, así como a sus más de 140.000 residentes. Al menos siete civiles han muerto, según las autoridades sirias.
Ambas partes se acusan mutuamente de desencadenar los combates mientras intentan aplicar un acuerdo: el Gobierno de Ahmed al Shara pretende absorber las instituciones kurdas. El primer ministro de la región autónoma kurda del norte de Irak, Masrur Barzani, calificó de preocupantes los ataques contra barrios kurdos de Alepo.
El conflicto supone un serio desafío para el presidente interino sirio, que ha prometido unificar el país tras 14 años de guerra civil en las que él participó como señor de la guerra bajo el frente islamista Al Nusra y un apodo bélico, Al Golani. Las Fuerzas de Autodefensa prokurdas controlan amplias zonas del norte y noreste de Siria, ricas en petróleo, y desempeñaron un papel clave en la derrota territorial del grupo Estado Islámico en Siria y otras partes de Oriente Medio en 2019.
Turquía ha indicado que está dispuesta a proporcionar apoyo al Gobierno sirio si se presenta una solicitud formal. El Gobierno de Erdogan considera a las Fuerzas de Autodefensa kurdas (respaldadas por Estados Unidos hasta la caída de la dictadura de Bashar al Assad) como una organización terrorista por las aspiraciones del Partido de los Trabajadores del Kurdistán (PKK) a constituir un territorio autónomo en varias zonas de Turquía, Siria o Irak.