Leonardo, líder italiano en el sector aeroespacial y de defensa, enviará componentes de la Cúpula Michelangelo a Ucrania para realizar pruebas operativas en 2026. La plataforma multidominio integra IA, cibernética y computación de alto rendimiento.
En un escenario internacional cada vez más inestable, en el que los países están menos preparados para hacer frente a ataques aéreos, drones, misiles hipersónicos y amenazas híbridas, Leonardo, la multinacional italiana aeroespacial y de defensa, responde con su nuevo escudo Michelangelo Dome.
Se trata de una plataforma multidominio que integra tecnologías propias en los dominios aéreo, terrestre, marítimo, espacial y cibernético, aprovechando la inteligencia artificial (IA), la informática de alto rendimiento y la fusión de datos. No se trata de un producto único, sino de una arquitectura modular y abierta que crea una cúpula dinámica de protección, diseñada para ser interoperable y colaborativa incluso a nivel de la OTAN.
Parte del sistema se enviará a Ucrania para pruebas a finales de 2026
Los tiempos se aceleran. Durante la presentación del plan industrial 2026-2030 el jueves en Roma, el Consejero Delegado y Director General de Leonardo, Roberto Cingolani, hizo balance del proyecto y explicó que, tras completar las actividades preliminares en 2025 y con el grupo funcionando a pleno rendimiento a finales de este año, algunos componentes del sistema se enviarán aUcrania para ser probados en un contexto operativo a finales de 2026.
Cingolani señaló que, por razones de confidencialidad, no se podían dar más detalles sobre las pruebas. "El contexto es dramático", dijo, "ahora hay más de 60 conflictos en el mundo y esto, por desgracia, está a la vista de todos. La demanda de sistemas de defensa es enorme, como se ha visto recientemente con los desarrollos en Irán y el Golfo, principalmente para defenderse de ataques aérea, desde misiles a enjambres de drones".
Según el CEO, "se trata de una innovación reciente, por lo que hay un esfuerzo industrial no sólo para la producción, sino también para el desarrollo, porque las soluciones necesarias no están ya disponibles y hay que desarrollarlas. Así que hay que hacer un gran esfuerzo tanto en desarrollo como en capacidad de producción".
Ningún escudo antiaéreo es realmente impenetrable
Michelangelo Dome permite interceptar, rastrear y neutralizar amenazas emergentes en todo el espectro de operaciones, desde misiles hipersónicos y enjambres de drones hasta ciberataques y amenazas híbridas más complejas.
Lo que se ha puesto de manifiesto en los últimos días no es tanto que Irán disponga de un arsenal tan grande, sino el hecho de que, como se ha visto, ningún escudo antiaéreo es realmente impenetrable", subrayó Cingolani a 'Euronews'.
Incluso los sistemas más sofisticados tienen límites: cuando se habla de un 96% de precisión, significa que cuatro de cada cien pasan. Pero si tiro 10.000, los que pasan son muchos". El problema, como siempre, es que la precisión absoluta no existe, como tampoco existe la precisión total en ataque", prosigue el número uno de Leonardo.
Al mismo tiempo, la plataforma Michelangelo Dome abre posibilidades comerciales para aplicaciones de doble uso, como la protección de infraestructuras críticas, la vigilancia medioambiental y la agricultura de precisión, con oportunidades estimadas en 21.000 millones de euros en los próximos diez años, de los cuales 6.000 millones ya en el periodo 2026-2030.
Dirección estratégica y solidez del grupo
Según Roberto Cingolani, CEO de Leonardo, el grupo ha completado su transformación en una multinacional One Company, con plataformas operativas en todos los dominios estratégicos: terrestre, aéreo, naval y espacial: "Hemos invertido mucho en digital, IA y ciberseguridad. Hoy tenemos una ventaja competitiva única, capaz de desarrollar productos y soluciones para responder a las amenazas futuras", dijo.
Leonardo parece gozar de buena salud. Su cartera se confirma como una de las mayores a nivel internacional, con un fuerte enfoque en tecnología avanzada. En un escenario mundial en constante cambio, el grupo actualiza su plan industrial 2026-2030, trazando una clara trayectoria de crecimiento tanto de pedidos como de ingresos.
A lo largo del periodo, se espera que los pedidos acumulados alcancen los 142.000 millones de euros, con una tasa media de crecimiento anual del 6,1%, mientras que los ingresos acumulados se estiman en 126.000 millones de euros, con un aumento medio anual del 9%.
Las previsiones indican que el presupuesto mundial de seguridad pasará de 0,4 billones de dólares en 2020 a más de 1 billón en 2030, con un aumento paralelo de los costes de la ciberdelincuencia.
Para 2030, Leonardo aspira a alcanzar 32.000 millones de euros en pedidos (por encima de los 25.000 millones ya logrados este año), 30.000 millones de euros en ingresos, un EBITA de 3.590 millones de euros y un flujo de caja libre operativo duplicado hasta los 2.060 millones de euros.
Capital humano y sostenibilidad
El grupo aspira a pasar de 62.700 empleados en 2025 a 75.500 en 2030, con 28.000 nuevas contrataciones, de las cuales el 55% son menores de 30 años, el 70% perfiles STEM y el 30% mujeres. El capital humano es una ventaja competitiva clave en un contexto en el que la innovación y la resiliencia tecnológica son cruciales.
El plan de sostenibilidad integra la descarbonización, la circularidad de los materiales y la eficiencia digital de los procesos productivos, fomentando la inclusión, la formación y la resiliencia de la cadena de suministro.
Cada área de negocio contribuye a la estrategia global: Electrónica impulsa la innovación y la cooperación internacional, Helicópteros refuerza su papel en los mercados civil y militar, Aviones y Servicios consolida el liderazgo en GCAP y UAV, Aeroestructuras se centra en la excelencia operativa y las asociaciones estratégicas, Cibernética se confirma como un actor europeo clave y Espacio desarrolla soluciones integradas y avanzadas con socios como Airbus y Thales.
Según Cingolani, el nuevo plan industrial consolida a Leonardo como actor global de alta tecnología en seguridad, preparado para construir capacidades soberanas e interoperables que respondan a amenazas cada vez más complejas e interconectadas, transformando la seguridad y defensa tradicional en un modelo global integrado.