Las ONG sugieren que la orden de ejecución de Erfan Soltani, de 26 años y de Fardis, se emitió solo unos días después de su detención y en un proceso acelerado y extrajudicial. Sin embargo, podría haber muchos más presos que ya hayan sido ejecutados.
Dos días después de que un alto cargo iraní estimase las muertes de las protestas antigubernamentales en 2.000 personas, sumado al temor de que el régimen esté torturando y ejecutando extrajudicialmente a los miles de detenidos tras los altercados, las autoridades han confirmado la pena capital para uno de ellos, Erfan Soltani.
El régimen ha informado a la familia del preso de que su sentencia de muerte se ejecutará hoy, miércoles, según la organización de derechos humanos Hengau. Soltani, de 26 años, fue detenido en su domicilio personal en Fardis el pasado 7 de enero. Solo cuatro días después de su detención, su familia anunció que se había dictado una sentencia de muerte.
Erfan Soltani se encuentra actualmente recluido en la prisión de Qazl-Hisar, en Karaj. Su familia tiene previsto visitar la prisión hoy para reunirse con él. Se le ha negado el acceso a un abogado de su elección desde el momento de su detención hasta la sentencia.
Una fuente cercana a la familia Sultani ha dicho a Hengau que la hermana de Soltani, que es abogada, ha solicitado que se le conceda un poder notarial e investigar el caso de su hermano, pero las autoridades le han impedido acceder al caso.
Las organizaciones de derechos humanos, que han expresado su profunda preocupación por la posible creación de tribunales 'ad hoc' y el uso de la pena de muerte como medio para reprimir las protestas, han pedido a los organismos internacionales que intervengan para detener la sentencia de inmediato.
Los acontecimientos se producen en un momento en que altos funcionarios de la República Islámica han endurecido su tono con respecto a los manifestantes. Gholamhossein Mohseni Ezhai, el jefe del poder judicial, ya había insistido anteriormente en varias ocasiones en que el aparato judicial no 'interferiría de ningún modo' con quienes su Gobierno califica de 'agitadores'.
El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, en declaraciones a 'CBS News', al expresó su rechazo ante la posibilidad de que se condene a muerte a los manifestantes en Irán, advirtiendo de que si los funcionarios de la República Islámica lo hacían, Estados Unidos tomaría medidas 'muy fuertes' contra el régimen.