El investigador Dmitry Khmelnitsky asegura que, según sus fuentes, Panov, de 41 años, era un oficial del GRU con rango de capitán. Las autoridades rusas han calificado su muerte como un suicidio.
La muerte esta semana del tercer secretario de la Embajada rusa en Chipre, Alexei Panov, de 41 años, ha desatado las especulaciones en el país después de que se informara de que el fallecido podría ser un espía del Kremlin. Su muerte se atribuye oficialmente a un suicidio, pero por ahora no se han dado detalles de las circunstancias.
El lunes por la mañana, la Embajada rusa en Chipre emitió un comunicado sobre la muerte de un miembro de su personal. Según la nota, el empleado de la misión diplomática, falleció el 8 de enero de 2026. Su muerte, rezaba el texto, constituye una "profunda tragedia personal" para su familia y seres queridos.
Medios locales reportan que la Policía solicitó una investigación en el lugar de los hechos, solicitud que no fue aceptada, aunque se les aseguró que la muerte se atribuyó a un suicidio.
Desde ese mismo lunes por la tarde, el investigador de la influencia rusa en el extranjero y autor del libro 'Russian Influential Agents in Germany', Dmitry Khmelnitsky, aseguró al medio independiente 'Echo' que, según sus fuentes, Panov ejercía como oficial del Departamento Central de Inteligencia (GRU), con el rango de capitán.
"Antes de ser trasladado a Chipre, Panov trabajó en Moscú en un instituto relacionado con la tecnología de radio, donde podría haber trabajado su esposa", detalló Khmelnitsky. Las funciones de Panov en la delegación diplomática incluirían el mantenimiento y funcionamiento de equipos de espionaje dentro de la Embajada y, posiblemente, fuera de ella.
Asimismo, algunos medios reportan que existe una nota que no fue entregada a las autoridades chipriotas, alegando que sería enviada a Moscú. El Ministerio de Asuntos Exteriores de Chipre ya ha sido informado del incidente, mientras que los servicios de seguridad competentes de la República también siguen de cerca el asunto.
Una presidencia europea de alto voltaje
La noticia se ha conocido la misma semana en que un alto cargo de la presidencia de Chipre ha dimitido después de que circulara por internet un vídeo en el que se le veía a él y a otros ofreciendo su influencia política a posibles inversores a cambio de dinero.
El Gobierno ha rechazado categóricamente las acusaciones. No obstante, el presidente Nikos Christodoulides aceptó la dimisión de Charalambos Charalambous, director de la oficina presidencial y cuñado suyo, y la describió como "un acto de confianza en sí mismo" y "no de presión o culpabilidad".
Christodoulides recordó el pasado lunes que desde la Unión Europea le habían advertido al Gobierno chipriota de que podría ser objeto de ataques "híbridos" durante su presidencia de la UE. El mandatario afirmó que los miembros de la UE y otros terceros países están ayudando a las autoridades chipriotas en su investigación sobre el vídeo.
"En estos momentos de crisis, cualquier líder, cuando tiene las manos limpias, debe mantener la calma", dijo a los periodistas. Sin embargo, los partidos de la oposición han criticado duramente a Christodoulides y a su Gobierno, afirmando que el vídeo ha reavivado antiguas acusaciones de corrupción estatal.