Santiago Salvador viajaba en el tren de Renfe hacia Huelva con su novia. El número de víctimas mortales del accidente se eleva a 41.
Santiago Salvador, uno de los portugueses que viajaba a bordo del tren de Renfe implicado en la colisión del domingo, tomó Instagram para contar cómo vivió el accidente: "Ahora mismo estoy bien, estoy vivo. Feliz de estar bien, con mucha fuerza. Fue un accidente muy trágico, parecía un infierno. Había heridos muy graves. Mi lesión fue leve, sólo me rompí la pierna, la tibia y el peroné", describe Santiago en el vídeo compartido en las redes sociales.
Iba en el tren con su novia, que también sobrevivió a la colisión. "Tuve el accidente, iba con mi novia, empecé a volar por el vagón y parecía que iba en un tiovivo. Sólo me rompí la tibia y el peroné. Por suerte, estoy vivo de nuevo y mi novia también está bien. Fue una fuerza divina, un milagro estar vivo. Fue un momento en el que vi mucha muerte, mucha gente muerta", dice el portugués.
"Hay que vivir la vida, porque la vida es corta, y dar las gracias a todas las personas que tienes a tu lado: madres, padres, familias, novios, maridos. No te enfades por tonterías, valora más el amor que hay entre vosotros porque la vida... un día estás aquí y al día siguiente estás en el cielo. Gracias que a mí no me tocaba ir al cielo", concluyó.
En el accidente, que tuvo lugar en el municipio español de Adamuz, se vieron implicados dos trenes que circulaban a gran velocidad: uno de la compañía privada Iryo, que había salido de Málaga y se dirigía a Madrid, y otro de la empresa pública Renfe, que viajaba en sentido contrario desde Madrid a Huelva, cerca del Algarve.
Este martes, el número de muertos pasó de 40 a 41, según las autoridades. Cientos de personas resultaron también heridas y 39 siguen hospitalizadas, 13 de ellas -entre ellas un niño- se encuentran en unidades de cuidados intensivos. Además de Santiago Salvador, otro ciudadano portugués se vio implicado en el accidente, pero se encuentra fuera de peligro.
Aunque aún se desconocen las causas del accidente, fuentes presentes en el lugar sugirieron que una fractura en la soldadura de la vía podría haber provocado el descarrilamiento del tren Iryo. Los pasajeros del tren también declararon haber sentido vibraciones y movimientos inusuales antes del impacto. Se trata del cuarto accidente ferroviario más grave de la historia de España.
El país vecino es conocido por estar a la cabeza de Europa en trenes de alta velocidad, que pueden circular a más de 250 km/h, con más de 3.100 kilómetros de vías, según la Unión Europea. Japón es el único país con trenes más rápidos.