Este organismo anunciado y liderado por el presidente de Estados Unidos se creará en paralelo a la junta de gestión de la Franja de Gaza para reemplazar al brazo político de Hamás. Muchos temen que Trump utilice lo primero para sortear a Naciones Unidas.
El primer ministro israelí, Benjamin Netanyahu, ha anunciado este miércoles que ha aceptado formar parte de la denominada Junta de Paz comandada por el presidente estadounidense, Donald Trump, después de que el Gobierno de Tel Aviv criticase la composición del comité ejecutivo de la misma.
La junta, presidida por Trump, se concibió en un principio como un pequeño grupo de líderes mundiales encargados de supervisar el plan de alto el fuego en Gaza. Las ambiciones de la Administración republicana parecen haberse transformado hacia un concepto más ambicioso, con Trump extendiendo invitaciones a docenas de países e insinuando que pronto actuará como mediador en conflictos mundiales.
El Gobierno de Netanyahu había declarado previamente que el comité ejecutivo del organismo (que incluye a Turquía, un rival regional), "es contrario a sus políticas", sin aclarar sus objeciones. El ministro de Finanzas israelí, el ultraderechista Bezalel Smotrich, ha criticado a la junta y reclamado que Israel asuma unilateralmente la gestión de Gaza.
Otros países que se han sumado al consejo propuesto por Trump son Emiratos Árabes Unidos, Marruecos, Vietnam, Bielorrusia, Hungría, Kazajstán y Argentina. Otros, incluidos Reino Unido, Rusia y la Comisión Europea, dicen que han recibido invitaciones pero que aún no han respondido.
El anuncio se produce mientras Trump viaja a la reunión del Foro Económico Mundial en Suiza, donde se espera que ofrezca más detalles sobre esta junta. Un periodista le preguntó el martes si la junta debería sustituir a la ONU. "Podría", respondió Trump, asegurando que el organismo mundial "no ha sido muy útil" y "nunca ha estado a la altura de su potencial", aunque matizando que la ONU debería continuar "porque su potencial es muy grande".
¿Sustituir a Naciones Unidas?
Dichas declaraciones no han caído en balde. El ministro de Asuntos Exteriores francés, Jean-Noël Barrot, declaró lo siguiente: "Sí a la aplicación del plan de paz presentado por el presidente de Estados Unidos, que apoyamos de todo corazón, pero no a la creación de una organización como se ha presentado, que reemplazaría a Naciones Unidas".
Tras el rechazo del presidente francés, Emmanuel Macron, a unirse al panel de presentación de esta junta, Trump aseguró que este recapitularía: "Nadie quiere porque va a dejar el cargo muy pronto", añadió. Trump también amenazó con imponer un arancel del 200% al vino y el champán francés si París declina la invitación para formar parte del consejo.
Entre los miembros de la junta ejecutiva figuran el secretario de Estado de EE.UU., Marco Rubio; uno de los diplomáticos estrella del presidente, Steve Witkoff; el yerno de Trump, Jared Kushner; el ex primer ministro británico Tony Blair; el consejero delegado de Apollo Global Management (un fondo de inversión con ramificaciones en varios países, incluido España); el presidente del Banco Mundial, Ajay Banga, y el asesor adjunto de seguridad nacional de Trump, Robert Gabriel.
La Casa Blanca también ha anunciado los miembros de otra administración internacional, la Junta Ejecutiva de Gaza, que, según el alto el fuego, se encargará de implementar la dura segunda fase del acuerdo.
Esto incluye el despliegue de una fuerza de seguridad internacional, el desarme de Hamás y la reconstrucción del territorio devastado por la invasión israelí. Nickolay Mladenov, antiguo político búlgaro investigado por utilizar paraísos fiscales y enviado de la ONU a Oriente Próximo, será el representante de esta segunda junta que supervisará la gestión de la Franja en sustitución del brazo político de Hamás, y que estará conformada presuntamente por un comité de tecnócratas palestinos.