En respuesta a esta decisión, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha anunciado la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, así como de otro diplomático de la legación nicaragüense, en aplicación del principio de reciprocidad diplomática.
El Gobierno de Daniel Ortega ha ordenado la expulsión del embajador de España en Managua, Sergio Farré Salvá, así como de su número dos en la delegación diplomática, Miguel Mahiques Núñez, en un movimiento diplomático inédito y sin precedentes recientes entre ambos países.
La decisión fue comunicada el pasado domingo y ha supuesto el descabezamiento total de la Embajada española en Nicaragua. La expulsión resulta especialmente llamativa por la brevedad del mandato del embajador, que apenas llevaba 20 días en el cargo.
Farré Salvá fue nombrado por el Consejo de Ministros en diciembre y presentó sus cartas credenciales a comienzos de este mes, por lo que su actividad diplomática en el país había sido muy limitada.
Según medios españoles, las causas de la expulsión no han sido aclaradas por parte de las autoridades nicaragüenses. En respuesta a esta decisión, el ministro de Asuntos Exteriores español, José Manuel Albares, ha anunciado la expulsión del embajador de Nicaragua en Madrid, Mauricio Carlo Gelli, así como de otro diplomático de la legación nicaragüense, en aplicación del principio de reciprocidad diplomática.